Aunque se tiene constancia de la existencia de la Villa Romana de la Estación desde el siglo pasado, no fue hasta 1998 cuando, al realizar las obras para la construcción de la circunvalación norte de Antequera, se puso de manifiesto la importancia arqueológica de un yacimiento que, como adelantó ayer diario SUR, será declarado el próximo martes Bien de Interés Cultural (BIC), elevando a 18 los ya existentes en el municipio.
El hallazgo de la villa obligó a la Delegación de Obras Públicas a desviar el trazado de la circunvalación norte para salvar los restos arqueológico. Ahora, años después, dos excavaciones encargadas por el Gobierno andaluz y concluidas el pasado lunes permitirán a Obras Públicas determinar qué solución es la más idónea para concluir la carretera.
En este sentido, el alcalde de Antequera, Ricardo Millán, apuntó ayer que a la posibilidad de construir un viaducto se añade ahora la de continuar la ronda norte entre la villa romana y las actuales vías del tren, ya que las excavaciones han determinado que no existe en esa zona presencia arqueológica. Millán y el delegado de Cultura, Francisco López, visitaron guiados por el arqueólogo municipal la villa para conocer el resultado de las excavaciones.
Numerosos hallazgos
Los trabajos apuntan que gran parte del yacimiento está situado bajo tierra, por lo que los expertos consideran que se pueden triplicar los hallazgos. Por lo pronto, las excavaciones sacaron a la luz que un mosaico descubierto en 1998 medía más de 25 metros de largo por 6,8 de ancho, lo que lo convierte en el más grande de Andalucía, al contar con más de un millón de teselas. El mosaico está ubicado entre un estanque, con dos sistemas de evacuación inmediata, y el peristilo, a través de un mosaico en rampa. Este último patio de columnas mide 430 metros cuadrados y alberga el conjunto de la fontana con cuatro tasas que estaban cubiertas de vegetación y esculturas y que formaban una isla verde sobre un gran estanque. Todos estos elementos forman parte de un juego de agua único en la península. Además, en uno de los laterales del patio, las excavaciones pusieron al descubierto una habitación y un comedor de verano en cuyo interior se halló una fuente de agua.
Las dependencias de invierno están situadas debajo de lo que hoy es el Patrimonio Comunal Olivarero de Antequera. También, las excavaciones sacaron a la luz una fuente semicircular junto a las termas. Asimismo se sabe que la villa, que fue habitada entre el siglo I y finales del VI, sufrió una gran reforma a finales del siglo IV.