Con relación a este tema y como parte afectada, sin olvidar que la asociación a la cual represento es totalmente apolítica, quisiera decir que nosotros nos basamos en acciones, nos da igual quienes las realice; si están bien las elogiaremos y si están mal las criticaremos , sea quien sea la persona.
Sí me gustaría recordarle a la oposición (IU y PSOE) que no hay que alertarse porque se vaya hacer un almuerzo a un colectivo que trabaja altruistamente para mejorar Málaga, sin cobrar un duro por el trabajo que realizamos, que es bastante duro y de constante lucha, sin olvidar la cantidad de horas que perdemos los integrantes de la aAsociaciones, cuando los políticos cobran hasta por hablar.
Creo que este reconocimiento al trabajo que realizamos es meritorio y que la oposición debería de haber estado a favor de ello, e inclusive estar presente en dicho acto. Diferente sería si en ese almuerzo el Sr. alcalde se pusiera a hablar y nos diera un mitin político, pues en este caso yo sería el primero en irme del lugar, no sin antes haber recriminado tal conducta.Pero no podemos decir que es electoralista.
Para una vez que alguien se acuerda de todos nosotros, que como ya he dicho, trabajamos en silencio y muchísimo, hay un reconocimiento, y este es criticado por la oposición. No lo entiendo.
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Causa sorpresa tanta generosidad y consideración con quienes se ocupan en intentar resolver los problemas de su ámbito vecinal, pues recientemente han sido restringidas o condicionadas a mecanismos burocráticos de difícil cumplimiento las cicateras ayudas a las asociaciones de vecinos, sumiendo a éstas en graves problemas y en muchos casos de supervivencia; así es que sorprende lo contradictorio entre lo cicatero y lo dadivoso.
El argumento de que se trata de una especie de homenaje y reconocimiento a las personas destacadas en esa actividad vecinal, la verdad es que cuesta creer que ese sea realmente el motivo, pues el PP y sus afines ideológicos nunca se han destacado precisamente por ser muy amigos de los movimientos de las masas populares de las barriadas; lo que sí había tiempo atrás era un claro rechazo y desdén permanentes; en absoluto me guía ningún sentimiento revanchista al afirmar esto; pero sí me resisto a creer que se haya producido tal metaforfosis ideológica-social.
Esto lleva a concluir que en el generoso ágape subyace un mal disimulado acto de autobombo político y propaganda partidista; desde el punto de vista ético-político esto produce sonrojo y vergüenza; sonrojo que debería aumentar hasta el infinito, dado que dicho acto se sufraga con fondos del erario público