DESPUÉS del centrifugado financiero al que la ha sometido el Gobierno tripartito, despojándola de dos tercios de su financiación pública, la pasarela de Barcelona ha encogido. Ahora sólo dura dos días, de cuatro. Además, se le ha caído la etiqueta -ya no se llama Gaudí- y ha perdido algunos 'botones' por el camino: Lydia Delgado y Victorio & Lucchino han emigrado a Cibeles. Sin embargo, pese a tanto vapuleo, ayer demostró ser una 'prenda' atractiva y que sigue estando de moda. La imagen de Artur Mas conteniendo la respiración al paso de Eva Herzigova en ropa interior era la demostración palpable de que la magia de Gaudí no se ha extinguido del todo.