En 1907 un fuerte temporal de lluvias arrasó el balneario, obligando al cierre de las instalaciones. Convencido del enorme potencial que sus aguas medicinales pueden representar como estandarte de la oferta turística del municipio, el Ayuntamiento de Periana adquirió en 1990 los terrenos del balneario con el firme propósito de conseguir su reapertura y puesta en funcionamiento. Desde hace tres lustros, la corporación municipal viene trabajando en la ejecución de diferentes proyectos con ese objetivo, tarea que ha tropezado sin embargo con todo tipo de trabas e imprevistos.