Los socialistas han vuelto a desenterrar el hacha de guerra, y lo han hecho acusando al alcalde, Antonio María Marín Lara, de favorecer a la empresa de autocares de uno de sus tíos. El secretario local del PSOE, Francisco Cañestro, que asegura hacerse eco de la preocupación de varios colectivos rondeños, explicó ayer que «ahora, en vez de entregarles subvenciones a las distintas asociaciones y que sean ellas mismas las que contraten el servicio de autobús, se señala presuntamente a una determinada empresa de autocares para que, sin opción para las demás, concierten con ella el desplazamiento». Cañestro anunció además que «la empresa rondeña Autocares Lara ha confirmado que desde la entrada del PA al poder, la práctica totalidad de los viajes subvencionados por el Ayuntamiento se hacen con una empresa ajena a la ciudad, por lo que Autocares Lara se ha planteado incluso denunciar los hechos ante el Tribunal de defensa de la competencia, en Madrid». Se da la circunstancia de que Autocares Lara es también propiedad de un tío del alcalde, y es que esta empresa, que tiene desde hace años la concesión de la estación de autobuses y del servicio metropolitano, se dividió en dos dando origen a una nueva compañía propiedad del «padre del gerente de la Fundación rondeña para las enseñanzas universitarias», aclaró Cañestro, que es la que se supone recibe trato de favor.