Para cualquiera que pase con relativa frecuencia por una autovía de Málaga es evidente que no se respetan los límites de velocidad. Pero ahora, una encuesta del RACC Automóvil Club refleja en cifras lo obvio: casi todos los conductores saben que correr más de la cuenta causa accidentes, pero a la hora de la verdad les cuesta levantar el pie del acelerador. Y el hábito está extendido: uno de cada cuatro admite que supera el límite en carretera.
El estudio, basado en 412 entrevistas telefónicas a nivel andaluz, expone sin embargo que el 95,4% es consciente de que a más velocidad, más riesgo de accidente y reconoce que el exceso de velocidad dificulta la percepción de las señales. Por edades, los menores de 30 años son los más permisivos; y, comparativamente, la velocidad se considera menos peligrosa que el consumo de alcohol al volante.
Los encuestados consideran que a una velocidad que sea 12 km/h superior a la permitida en ciudad se debe multar, y a 8 km/h en el caso de autovías. Sin embargo, consideran que la retirada del carné está justificada sólo a partir de 30 km/h más del tope en ciudad, a 119 km/h. en carreteras con límite de 90 y a 150,6 km/h en las autovías. Seis de cada diez está a favor de aplicar la retirada del permiso en estos casos. El 63% considera oportuno juzgar a un conductor por rebasar los límites en vías urbanas e interurbanas.
El informe también analiza factores como la prudencia. Un 11% confiesa que no conduce con cuidado, un 19,7 se define como poco hábil al volante y un 21,7 reconoce que desconoce algunas normas de circulación.
Tecnología
El RACC abogó por el uso de sistemas limitadores de velocidad en los vehículos, que ya están dando buenos resultados en el caso de los servicios de transporte. Preguntados a este respecto, el 80% dijo que son útiles para prevenir accidentes, y siete de cada diez se muestran dispuestos a instalar un sistema de este tipo.
Esta institución justificó el estudio por la gran cantidad de siniestros que se producen cada año por esta causa, que es factor concurrente en el 15% de los accidentes. Y puso sobre la mesa varios factores poco conocidos que influyen en la relación entre velocidad y mortalidad.
Así, destacó que el límite biomecánico del ser humano (fuerza que el cuerpo puede resistir sin sufrir roturas óseas y de órganos) se sitúa en caso de impacto alrededor de los 70 km/h. También se refirió a las barreras de contención, que están homologadas para resistir el impacto de un turismo a 110 km/h. Y afirmó que la gravedad de una colisión a 130 km/h se eleva un 40% respecto de una a 110.
El número de fallecidos en las carreteras malagueñas durante 2005 fue de 93, lo que supone un aumento con respecto al año anterior, cuando se situó en 85. En cuanto a los principales factores que intervienen en un accidente, la DGT contempla, en primer lugar, la distracción, con el 44,3% de los casos. Y, en segundo, la velocidad inadecuada, presente en el 39,2% de los casos.