EN el teatro Alameda, se ha estrenado la tercera obra del festival 'El idiota. Última noche', del autor francés Zeno Bianu, inspirada en la novela de Dostoiesvki 'El idiota', traducida al español por Philip Roger y dirigida por Antonio Simón. La versión de Zemo Bianu parte del último día del relato del autor ruso, quien afirmaba respecto a esta última escena que en función a ella había sido escrita toda la novela.
La versión se centra en tres personajes. Rogojine y Myshkine -el idiota- y la ausente Nastassia Filippovna. Se reúnen y se enfrentan a lo largo de esa noche, la última noche. Durante ese encuentro se repite varias veces la pregunta ¿Nastassia Filippovna está aquí? El príncipe Myshkine ignora el estado en que ella se encuentra. Con una lógica no lineal, y pasando por varias atmósferas, desde el tenebrismo al humor y la ironía, Bianu resume la novela siguiendo las pautas de Dostoiesvki, un ritual de amor y muerte, de tormento y de fiebre.
Se plantea si se puede ser en este mundo bueno y honrado sin ser calificado de idiota y asimismo si la bondad puede ser causa de desgracias y catástrofes para los demás. Hasta aquí la intencionalidad del proyecto de Germinal Producciones. Sin embargo, la puesta en escena, reconociendo la dificultad que entraña resumir en hora y media de representación todo el contenido de la novela original intenta reflejar, efectivamente, gran parte de los climas y temáticas que Dostoiesvki desarrolla en su novela.
Difícil labor
Los personajes quedan por tanto poco profundizados y las relaciones entre ellos poco definidas. En estas circunstancias es ardua la labor de los intérpretes para caracterizar sus personajes y dotarlos de los rasgos indispensables para poder hacer creíbles sus relaciones.
La escenografía es adecuada para el tema dramático que se desarrolla en ese espacio, pero quizás la iluminación no favorezca la ambientación requerida. El público que acudió al teatro Alameda aplaudió al final el esfuerzo de los intérpretes.