Un estudiante malagueño ha puesto en jaque los sistemas de seguridad informáticos de medio mundo en Internet. En su periplo por la Red, este joven llegó a entrar en un ordenador del departamento de Defensa de Estados Unidos -según los técnicos- poniendo en «grave» peligro su correcto funcionamiento.
El 'hacker' (pirata informático) acabó dejando una huella que le delató. La Guardia Civil detuvo la semana pasada a este internauta, del que sólo trascendido su corta edad -tiene 19 años- y que reside en un municipio de la provincia de Málaga, según indicaron fuentes cercanas al caso.
La operación, bautizada con el nombre de 'Navy', comenzó después de que los especialistas de Seguridad Informática de la Armada de los EE.UU. detectaran a un intruso en un ordenador ubicado en la base naval de 'Point Loma', en San Diego (California), informó ayer el Ministerio del Interior.
El Servicio de Investigación Criminal Naval (NCIS) determinó que el ataque venía de España. La denuncia interpuesta a través de la Embajada estadounidense señalaba que la actividad del hacker «comprometía gravemente» el funcionamiento y la seguridad de un dique seco de mantenimiento de submarinos nucleares.
Copias pirata
El asunto quedó en manos de la Unidad de Ciberterrorismo de la Guardia Civil, que centró la investigación en una persona residente en Málaga. Según fuentes consultadas por SUR, el joven detenido supuestamente se dedicaba a escanear IP (hay uno por cada ordenador, como el DNI) y direcciones de puertos (acceso al equipo).
Al parecer, el pirata se hizo con una nutrida relación de claves informáticas entre las que se encontraba la del departamento de Defensa de EE. UU. Cuando encontraba abierto un puerto de su lista, entraba desde su ordenador en el de la otra persona. Fuentes cercanas al caso apuntaron que, de esta manera, conseguía bajarse películas pirata (con el Emule) desde equipos de otros usuarios, como pudo ser el caso del ordenador de la base militar de 'Point Loma', sin dejar rastro. O eso creía. Sin embargo, no llegó a manejar información «sensible», puntualizaron las fuentes.
No estaba solo. Las pesquisas de la Guardia Civil condujeron hasta un grupo de piratas ('hacking') dedicado a vulnerar la seguridad de sistemas informáticos, al parecer, con fines ilegítimos.
Los investigadores han identificado y le han tomado declaración a otras cuatro personas en distintas provincias en calidad de testigos. Calculan que el grupo de internautas ha podido burlar un centenar de cortafuegos -entre los que podrían estar los de algunas administraciones españolas, según las fuentes- y habría causado daños por unos 500.000 dólares.