La Ley Antitabaco está causando un grave perjuicio económico a los quiosqueros. Así, si el Gobierno no hace una modificación y les autoriza a vender cigarrillos, más del 35% de estos establecimientos tendrán que cerrar en breve. Así lo refleja la Confederación de Vendedores de Prensa de España (COVEPRES), que ha vuelto a dar la voz de alarma sobre la grave situación del sector a raíz de la entrada en vigor de la normativa, que restringe la venta de estos productos a los estancos y máquinas expendedoras en los establecimientos autorizados.
«No entendemos cómo se persigue a los fumadores y, sin embargo, se sigue utilizando por parte del Estado el tabaco para recaudar impuestos. Y se sigue utilizando la producción de tabaco para abonar subvenciones con el dinero de todos los españoles. Si el tabaco es malo, lo es para todo», rechazan los empresarios de este sector.
Los vendedores de prensa expresan su malestar por el hecho de que «se persigue hasta la ruina a algunos vendedores de tabaco para beneficiar a otros vendedores de tabaco». COVEPRES entiende que la venta de cigarrillos esté regulada a través de las expendedurías con concesión administrativa autorizada, pero no comprende que otros sectores puedan vender tabaco (hoteles, restaurantes, salas de fiesta o locales de alterne) en detrimento de los vendedores de prensa, que tradicionalmente lo han comercializado.
Máquinas autorizadas
Los quiosqueros rechazan que se permita la venta de tabaco a través de las máquinas expendedoras, a las que pueden acceder fácilmente menores de edad y, en cambio, se prohíba al vendedor de prensa continuar teniéndolo en sus negocios, cuando estos profesionales podrían evitar que los adolescentes comprasen tabaco libremente.
«No entendemos que el Ministerio de Economía y Hacienda, a través del comisionado para la venta de tabaco, exija a los vendedores de prensa el pago del canon para la venta de tabaco, desde el 1 de enero de 2006, y acepte dicho pago cuando eran conscientes de que a partir de la fecha citada no iban a poder seguir vendiendo ese producto», añade esta institución.
Los quiosqueros se sienten discriminados por la Ley Antitabaco y aseguran que llevará a la ruina a muchos negocios. Por eso, esperan que el Gobierno atienda sus reivindicaciones y les autorice de nuevo a vender tabaco.