diariosur.es
Lunes, 9 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA EL PERIÓDICO ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
LO + BUSCADO
Sudoku
-
Juguetes
-
Melodías de Navidad
-
Academias
-
Recetas vegetarianas
-
Antivirus
-
Regalos de Navidad
-
Predicciones 2006
-
Música MP3
-
Juegos PC
-
Logos Melodías
EDITORIAL
EDITORIAL
Portugal en campaña
LA campaña para elegir un nuevo presidente de la República en Portugal arrancó ayer oficialmente después de meses de pre-campaña encarnizada por la sucesión Jorge Sampaio. El veterano socialista Mario Soares se sumó a los tres candidatos de izquierda y decidió concurrir también a las urnas con la remota esperanza de frenar la carrera que parece imparable del candidato conservador Aníbal Cavaco Silva. El prestigioso ex- primer ministro y jefe del Estado socialista no pudo resistir la tentación de intentarlo de nuevo y se autoimpuso imprudentemente como el candidato socialista a sus casi 82 años. La gran ventaja que desde el principio de la batalla lleva en las encuestas el antiguo jefe de gobierno de centro-derecha, Anibal Cavaco Silva, se ha consolidado y ha dejado a Soares incluso detrás del socialista independiente y meritorio escritor Manuel Alegre, candidato alternativo y por libre. Más rezagados aún, los aspirantes comunista Jeronimo de Sousa o el de la nueva izquierda del Bloque, Francisco Louça. La única esperanza de los cuatro candidatos de la izquierda es lograr que Cavaco no gane en la primera vuelta y provocar en la segunda una polarizada confrontación derecha-izquierda que movilice ideológicamente el voto indeciso que llevó a los socialistas al poder en las últimas generales. Pero Cavaco tiene la envergadura y la experiencia para ganar y, además, para hacerlo bien. Para empezar ha mostrado una coincidencia de fondo con el programa ecónomico-social del gobierno Sócrates, que entiende restaurar el equilibrio fiscal y mejorar la productividad. Cavaco será, pues, salvo sorpresa, el próximo presidente y es muy probable que desempeñará con competencia y habilidad su papel, restringido pero mucho menos ceremonial y más relevante de lo que parece.



Vocento