La trayectoria del Unicaja en esta edición de la Euroliga puede considerarse casi de fábula. Demasiado buena como para no despertar el recelo. En ocasiones, tanta dicha no es más que el preludio de algún golpe de mal fario. Sobre todo si en determinados asuntos se tienta la suerte una y otra jornada. Y la mala suerte se le apareció al equipo malagueño ayer en Estambul para dar donde más le duele al equipo de Sergio Scariolo: en su batería de jugadores interiores. Así, el conjunto 'cajista' afronta esta tarde un partido contra el Ulker (19.15 horas, retransmitido por La 2) que se presumía accesible. Ahora, con Garbajosa y Santiago como únicos pívots disponibles, el reto adquiere tintes de gesta, después de que a la ausencia de Makshantsev se una la más que probable baja de Pietrus por culpa de un proceso gripal.