Ideas para compartir juegos con tus hijos en la playa y la piscina

Ideas para compartir juegos con tus hijos en la playa y la piscina
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Tras la rutina de horarios y deberes escolares, llega el momento de que padres e hijos conviertan cada momento en una excusa para la diversión

Raquel Merino
RAQUEL MERINOMálaga

«¡El verano ya llegó y la fiesta comenzó!», como reza la letra de una de esas canciones veraniegas que resulta imposible sacar de la cabeza. Atrás quedan los momentos de estrés porque no se llega a tiempo al colegio; la rutina de los deberes y exámenes escolares; los fines de semana en casa porque el tiempo no acompaña... El periodo estival es para disfrutar. Los pequeños de la casa lo saben bien, y está en los padres aportar ideas para compartir esos momentos de ocio con los hijos. La toalla o silla de playa están bien, pero aún más el dibujar sonrisas en las caras de los peques. Aquí van algunas ideas de juegos que harán de los días en la playa o la piscina, jornadas inolvidables.

¡Qué viene el tiburón!

Papá o mamá, o los dos al mismo tiempo, se convierten en un tiburón que persigue a los niños dentro de la piscina o el mar con la intención de 'comérselos'. También pueden invertir los papeles y ser los pequeños los que se conviertan en los depredadores.

Cuidado con la medusa

Uno de los entretenimientos de los más pequeños en las playas de Málaga está siendo últimamente coger medusas con redes, pero este juego no va de eso. Se forma un círculo dentro de la piscina o la playa y en medio se coloca una pelota o un flotador. Los participantes irán estirándose y empujándose para que la pelota o flotador toque a algunos de ellos, que quedará eliminado.

Quien llene el cubo, gana

Este juego tiene dos versiones. En la piscina, se coloca un cubo de agua en el bordillo en cada extremo y cada uno de los participantes se mete en el agua con una esponja. Al grito de «¡1, 2, 3, ¡ya!», tienen que empapar la esponja y correr con los brazos en alto hasta el cubo para llenarlo. Así sucesivamente. El primero que lo consiga, gana.

En la playa, se pueden hacer una competición de relevos. Se sitúan cubos grandes a unos tres o cuatro metros de la orilla y cada uno coge un cubo más pequeño. Con ellos tienen que ir hasta el agua, correr e ir llenando el grande. El primero en lograrlo, se lleva la victoria.

Carrera de relevos

Este es un clásico en cualquier piscina o playa que se precie. Se forman dos equipos -quizás mamá puede liderar uno y papá el otro- y con una pelota, una chancla o cualquier otro objeto se van lanzando al agua desde un extremo para llegar al otro y darle el relevo al siguiente del equipo.

De vuelta a tu campo

Se forman dos equipos que ocupan dos supuestos campos dentro del agua. A uno de cada equipo se le envía al lado contrario con un flotador puesto. El que consiga devolver primero al contrincante a su campo, nadando a su alrededor, haciendo pequeñas olas... siempre sin tocarlo, es el equipo que se lleva el triunfo.

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A la búsqueda del tesoro

En la piscina, se pueden lanzar diferentes objetos que simulen gemas, monedas, collares... y los más pequeños tendrán que lanzarse al agua con sus gafas de buceo y encontrarlos. Los papás pueden crear una lista con el valor de cada uno de los objetos y el pequeño que consiga más puntos gana.

En la playa, por su parte, se pueden esconder entre las piedras, enterradas en la arena en lugares estratégicos, bajo las toallas, dentro de la nevera de playa... las posibilidades son infinitas. En este caso, lo mejor quizás sea proporcionar pistas.

Castillos en la arena

¿Quién no ha hecho alguna vez una castillo en la arena? Por ello, tiene que ocupar un lugar en este ranking. Coger cubos, palas y rastrillos y ponerse cerca de la orilla de la playa con tus hijos alrededor, dejando volar su imaginación, es uno de los placeres más bonitos y sencillos de la vida. Y si se le quiere dar valor de competición, de nuevo papá y mamá se ponen al frente de sus equipos, a ver quién hace el mejor castillo.

Cañerías marinas

Una de las variantes de modelaje en la arena, puede ser un sistema de cañerías marino. ¿Cómo se hace? Cuando la marea esté aún baja, se hace en la arena de la orilla un entramado de surcos que se puede combinar con minipiscinas. La prueba estará superada si, cuando suba la marea, se llena de agua todo este sistema de cañerías improvisado.

Concurso de saltos

A qué niño no le gusta tirarse al agua de las maneras más inverosímiles. Se puede aprovechar esta imaginación para organizar un concurso de saltos. En este caso, los padres pueden hacer de jurado.

Dibujos en la arena

Hay quiénes hacen corazones en la arena o quiénes escriben su nombre, pero si lo que se busca es diversión, se puede coger un palo (de helado o alguno que haya por la playa) y pintar dibujos en la arena, sin usar palabras, para que los miembros de tu equipo adivinen de que se trata antes de que se consuma el tiempo.

Salto de longitud

Pequeños y mayores se pueden convertir por un rato en auténticos competidores olímpicos en la modalidad de salto de longitud. Basta con marcar el lugar del salto e ir señalando hasta dónde llegan cada uno de los saltadores.

Una bolera improvisada

Hacerse con varias botellas. Llenarlas de agua o arena y colocarlas a modo de bolos en la arena para derribarlas con una pelota. ¿Quién dijo que no se podía montar una bolera en la playa? Eso sí, no vale salirse de la pista.

Las momias se escapan

Para aquellos niños que disfrutan de los juegos en la arena, uno de los más divertidos es el de la momia del antiguo Egipto. Consiste en excavar en la arena, cerca de la orilla, y que cada niño se meta en uno de los huecos creados. Se les cubre de arena hasta el cuello, se moja un poco la superficie y el primero que sea capaz de salir de ese improvisado sarcófago se llevará los aplausos.

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Minigolf

La arena puede ser el terreno perfecto para montar un minigolf. Basta con mojar la superficie que se vaya a utilizar y empezar a montar un circuito con 10 hoyos y distintos obstáculos como elevaciones, túneles, piedras que haya que sortear... Se puede cambiar la pelota de golf por canicas que se golpearán con los propios dedos.

El buscador intrépido

Fácil y divertido. Este juego consiste en buscar en la playa, por ejemplo, conchas, o piedras blancas, o piedras marrones... El objetivo: reunir el mayor número en el tiempo indicado.

Circuito de pruebas

Y a qué niño no le gusta poner a prueba sus habilidades. Se les puede plantear un circuito con pruebas diversas como rodar sobre una toalla; saltar por encima de una tumbona; tocar la sombrilla con las dos manos, tirarse al agua, coger una piedra o una pelota y volver... Y, cómo no, los padres también tendrán que participar. Quien culmine el circuito en menos tiempo, se lleva la medalla.

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