¿Redes sociales para niños? Sí, pero con cuidado

Presentación de Lego Life./A. Ferreras
Presentación de Lego Life. / A. Ferreras

Para garantizar la seguridad de los niños en internet existen unas pocas redes sociales creadas y pensadas sólo para ellos. La más reciente es de Lego y sirve para compartir sus creaciones

LINDA ONTIVEROS

Las redes sociales empiezan a ser también territorios infantiles y las grandes marcas se suben al carro tecnológico para adaptarse a los nuevos tiempos. Los niños empiezan cada vez más temprano, y aunque tienen vedadas las plataformas para mayores de edad, sí que encuentran lugares específicos, a medio camino entre el entretenimiento y la educación, como, por ejemplo, Lego Life, que acaba de presentarse en España.

En el escenario dos niños youtuber tableta en mano, enseñan cómo crear un perfil en esta red social de Lego para chicos y chicas de 7 a 12 años. La finalidad principal es compartir sus creaciones modulares hechas con piezas de esta fábrica. Delante de la pantalla gigante, Aníbal y Ginebra cuentan lo sencillo que resulta crearse un avatar a partir de las minifiguras. Ésa será la imagen que acompañará el nickname del niño: «eliges el cabello, el vestuario, los accesorios», dice Aníbal.

Para proteger su intimidad, Lego no permite que se publique el nombre real, exige que los padres se registren antes que el menor y acepten las condiciones de uso. Los chavales, una vez cumplidos estos requerimientos, pueden subir las fotografías de sus construcciones y recibir emoticonos como reacción a su obra, por parte de los demás usuarios. Durante la presentación, la youtuber Ginebra enfoca la tableta sobre una de las obras que ha construido con las piezas de Lego, la fotografía, hace zoom para que solo se vea lo construido y la sube a la app de la red. Los niños usuarios podrán etiquetar lo que comparten. Pero nunca podrán hacer comentarios por escrito ni interactuar directamente entre ellos, aunque sí seguir otros perfiles.

«Es una red social diseñada para los niños, que permite que puedan compartir sus creaciones dentro de una comunidad, lo que también les permitirá inspirarse en otros niños que puedan tener sus mismos intereses», expone Javier Bobillo, responsable de Lego Life España y Francia. «Es un mundo de imaginación, creación e inspiración llevado a un espacio digital en el que compartir con todos los fans de Lego».

En esta red social infantil cada fotografía es revisada por el equipo interno de moderadores de Lego Life, que garantiza que todo el contenido es apropiado para los niños y relacionado con la marca y que no se identifica a ningún niño por su rostro. Sin embargo, tanto en éste como en todos los demás sitios digitales, la principal precaución la deben tener los propios niños: «No debemos prohibir el uso de las redes sociales sino educarles para que lo hagan correctamente, siendo conscientes de los riesgos que tiene navegar en internet, compartir información personal y entablar conversaciones con personas desconocidas », afirma la doctora Patricia Núñez, directora de la Cátedra TMKF de Comunicación y Márketing por la Infancia y la Adolescencia de la Universidad Complutense de Madrid. «El tiempo que se le dedica a esta actividad debe ser limitado y no interferir con el resto de sus actividades diarias. Así como los niños deben aprender a identificar comentarios inapropiados para su edad, los padres deben informarse de cuáles son las redes sociales adecuadas para la edad de sus hijos, aprender cómo funcionan y enseñarles a los niños cómo deben interactuar en ellas».

En Europa, casi 12% de los niños entre 9 y 10 años tiene un perfil en una red social, y el porcentaje va en aumento a medida que cumplen años: entre los 11 y los 12, el 43% y entre los 13 y los 14, el 75%. Y a los 16, se acerca al 90%, según la encuesta EU Kids Online. En España, el 59% las utiliza. Sin embargo, actualmente no existe una gran oferta de redes sociales pensadas para niños, que cumplan con la protección de sus pequeños usuarios. «Lego sí está pensada para este público y cuida mucho la seguridad de los niños», acota la doctora Núñez.

Para garantizar esta seguridad, la interacción dentro de Lego Life se realiza a través de un teclado especial basado en pegatinas y emoticones, disponible en la aplicación. «Gracias a ellos los niños pueden expresarse, pero nunca comunicarse entre ellos, así que ninguna persona de la comunidad podrá comunicarse con un niño y pedirle una información personal o hacerle llegar un contenido inapropiado», mantiene Bobillo sobre la app que funciona desde hace un año en Alemania, Reino Unido, Francia y los países nórdicos. «Este teclado ayudará a expresarse de manera sencilla, divertida y positiva, nunca va a dar pie a insultos, comentarios negativos o contenido que no sea apropiado».

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