A VUELTAS CON LAS LINDES

El debate renace con la aprobación del texto refundido del PGOU del 86 que irá al pleno esta semana. El documento recogerá el límite territorial con Benahavís que ya contemplaba el plan y que rechaza la oposición

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

NO habrá consenso (la sorpresa sería lo contrario) en el pleno de este viernes en torno a la aprobación del Texto Refundido del PGOU de 1986. La normalización del urbanismo en la ciudad pone a todas las fuerzas políticas con representación municipal de acuerdo en la idea, incluso en los pasos a seguir (la tan trillada hoja de ruta), pero a la hora de la ejecución de cada uno de ellos la cosa se complica. Izquierda Unida ha anunciado que votará no al Texto Refundido del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1986 -el vigente a día de hoy- que presenta el PP. El motivo: al igual que han reclamado desde el PSOE, CSSP-Podemos y la plataforma 'Ni un metro de Marbella para otra población', exigen que el documento salga a exposición pública. «No podemos hurtar al debate público los límites del término municipal, porque los atajos que intentó realizar el PP de Ángeles Muñoz para legalizar las viviendas ilegales construidas en la época de GIL, provocó la nulidad del PGOU de 2010 y de igual manera, hoy, en el proceso de adaptación del PGOU de 1986 a la LOUA, los intereses particulares en relación con las lindes, puede provocar el fracaso de esta adaptación a la LOUA y el posterior colapso del urbanismo en Marbella», ha señalado el concejal portavoz Miguel Díaz.

El equipo de gobierno del PP-OSP anunciaba este lunes que el documento que se llevará a pleno «es el mismo» que el presentado por el tripartito. Es el mismo, pero no es igual. Se ha introducido una corrección de 12 errores «materiales y estructurales». Uno de ellos ha permitido dotar al documento de la grafía de la línea correspondiente a una alegación presentada en 1986 al plan ahora vigente sobre los límites entre Marbella y Benahavís. Es decir, que se ha dibujado en el texto la línea que marca el límite territorial entre Marbella y Benahavís. Y ahí es donde vuelve a nacer el desencuentro.

El concejal de IU Miguel Díaz habla de la «desconfianza» de su grupo hacia el PP, formación que en el pleno del mes de abril de este año votó en contra de realizar, después de la adaptación del PGOU, una innovación del plan de 1986 que reconociera el línea límite oficial del Término Municipal de Marbella y San Pedro tal y como consta en el Instituto Cartográfico de Andalucía (que entra en contradicción con el que fija el plan) Para IU, la existencia de la corrección de un número importante de errores, detectados por los servicios técnicos en el documento desde su aprobación por el pleno del 28 de abril hasta la fecha, «justifica que salga a exposición pública aunque solo sea para que los vecinos de Marbella y San Pedro puedan comprobar y comunicar al Ayuntamiento, si lo consideran necesario, los errores que hayan detectado en sus bienes e intereses».

El portavoz del PP, Félix Romero, respondía ayer a las críticas defendiendo que el Texto Refundido del PGOU «no modifica ninguna linde, no innova, no aporta nada nuevo, sino que recoge una planimetría que fue aprobada en su día (en 1986) por un gobierno socialista, el de Marbella, ante una alegación de un gobierno socialista, el de Benahavís». Y que el documento fue refrendado luego por otro gobierno socialista, el de la Junta de Andalucía».

Más allá de la discusión de las lindes, y ligado a ella, las críticas dirigidas por la oposición hacia el bipartito ponen el foco en que el documento no saldrá a exposición pública. Era lo que exigía Podemos durante el anterior gobierno para dar su voto a favor. Informes técnicos y jurídicos fueron contrarios a tal medida. El tripartito no pudo sacar adelante el texto refundido al no contar de esta forma con los votos necesarios de la formación morada ante la negativa de los populares.

Por ello, ahora, el PP se defiende ante las críticas recordando que tampoco quienes ahora le critican pudieron dar luz verdes en su día al documento incluyendo el matiz de la exposición pública.

«El discurso falsario de IU no se sostiene y pretende ir contra los informes técnicos y jurídicos que se elaboraron cuando ellos estaban al frente del Ayuntamiento, sin importarles saltarse la legalidad», exponía Félix Romero, quien acusaba tanto a la coalición de izquierdas como a Podemos de «buscar desvirtuar el debate porque no les importa tener bloqueado, como han hecho durante dos años, el planeamiento urbanísico de Marbella».

Mientras, el grupo de CSSP-Podemos pone en duda que la alcaldesa Ángeles Muñoz pueda votar el Texto Refundido del PGOU alegando la existencia de una posible «incompatibilidad». La formación morada cree que la regidora debería inhibirse después de haber estado inmersa en un procedimiento judicial en el que se dirimía la presunta falsificación de planos del PGOU (el caso fue archivado por el juez, pero tanto la Fiscalía como el PSOE han recurrido) y dado que las lindes que recoge el documento «afecta a terrenos donde está ubicada su vivenda y propiedades pertenecientes a la empresa de su marido y a personas allegadas al PP». Por ello, la formación morada ha requerido a los servicios jurídicos municipales que se pronuncien sobre esa posible «incompatibilidad» para el voto que pueda existir, según Podemos, para la regidora.

Para el grupo del PP, el planteamiento de Podemos es «absurdo». El edil Félix Romero asegura que «resulta absurdo plantear que la alcaldesa debería inhibirse por tener propiedades en Marbella porque, por la misma regla de tres, deberían inhibirse todos los concejales que tienen propiedades en la ciudad». Romero incidió en que «no existe ninguna sentencia del Supremo en relación con las lindes, como tampoco ningún procedimiento judicial respecto al Texto Refundido del PGOU del 86 y que el único litigio sobre el plan de 2010 ha sido archivado por los juzgados.

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