Viva la numeración

Muchos temen al día de mañana y otros al de pasado mañana, que es peor

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

El operador de telefonía que ha atendido mi llamada se ha despedido deseándome que pase el mejor de mis días. De entrada me ha alegrado tanto que he pedido a Dios que un rayo fulmine el móvil para tener que llamar de nuevo. Después he recapacitado. No es sólo que con el teléfono fulminado no podría llamar al amable operador, es que si se cumplen sus deseos y paso el mejor de mis días qué ocurrirá mañana. No me obsesiona mi futuro, pero me desagradaría saber que todos los días serían peores que el luminoso 19 de diciembre en que realicé la reclamación. No nombro la compañía porque muchos se cambiarían a ella y saturarían la línea y es lo que le faltaba a mi operador favorito, con lo que le pagan. Si no me obsesiona el futuro, la posteridad ni te cuento. El filósofo Javier Gomá habló bastante de ella en la visita al Aula de Cultura; está en la base de sus últimos escritos. El director de cine Manuel Martín Cuenca, nominado al Goya por 'El autor', respondía en una entrevista en estas páginas que «querer trascender es de imbéciles». En Reino Unido se está celebrando estos días el juicio a Simon Bramhall, un cirujano experto en trasplantes que grababa sus iniciales en los hígados de sus pacientes. Uno de ellos tuvo un problema y fue operado por otro cirujano, quien reconoció las iniciales de su compañero. En el juicio de la trama 'Gürtel' nadie reconoce ninguna inicial. A José Luis Rodríguez acaban por cierto de trasplantarle los dos pulmones. No nos referimos a Zapatero sino a El Puma, con esos pelos.

De momento el futuro que me preocupa es el de mi operador favorito. Por el incesante trabajo recibe un salario legal que es una porquería. Como para alquilarte un piso en el centro y encima pretender consumir. Mariano Rajoy (¿M. R.?) ha anunciado que en 2018 el Gobierno subirá el salario mínimo un 4%, y que en tres años esperan que supere los 850 €, ya que es uno de los más bajos de la UE. Javier Carnero, consejero de Empleo, criticó anteayer en el Foro Sur que los salarios bajen cuando los beneficios empresariales suben. Es una auténtica vergüenza que una persona con un empleo de jornada completa no reciba ni 1.000 €. El Ayuntamiento de Málaga exigirá a sus adjudicatarias que su plantilla cobre al menos 8 euros la hora, un gran avance después del escándalo de los salarios de los vigilantes de seguridad o los informadores de las oficinas de turismo, que también suelen desearnos un feliz día. Mañana nos espera un capítulo más en la serie de la crisis catalana. Yo espero que mi operador pase un excelente día y le anuncien pronto una subida salarial. También espero que El Puma se recupere pronto en Miami, y que vuelva a cantar, pero allí, por favor. Boomerang ni boomerang. En el sorteo de la vida le tocaron unos pulmones marcados. Viva la numeración.

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