Trogloditas como nosotros

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

Las pinturas encontradas en Ardales constituyen la cuna mundial del arte rupestre. Ahora resulta que el primer grafitero no fue el homo sapiens, como se creía, sino el neandertal. Muchos se preguntarán cuál es la diferencia entre unos y otros. Los homo sapiens son más así como nosotros y los neandertales más como algunos seguidores del Spartak de Moscú, pero no es tan fácil distinguirlos. Por Málaga anduvieron todos y por eso la Junta ha detectado a dos mil estudiantes con altas capacidades intelectuales: claramente relacionados con el homo sapiens. ASA dice que el dato no hay por dónde cogerlo. ASA son las siglas de Asociación de Altas Capacidades y cree que hay muchos más menores no diagnosticados. A lo mejor son tan listos que para qué van a responder el test si lo que quieren es irse al recreo. Son como mi madre, que cuando la llaman para una encuesta no dice lo que piensa porque qué le importa a nadie. Después, claro, los sondeos no dan ni una, todo por culpa de mi madre. Me voy a tomar un vaso de agua porque me está entrando el edipo. Aún es posible encontrar grupos de neandentales, como esos cuatro que iban en un coche por Estepona y escucharon que alguien desde la acera decía «cómo suenan los frenos de ese coche». Hicieron lo que todo buen neandental hace cuando mientan los frenos del coche: se bajaron y le dieron una paliza, ayudados por la palanca para cambiar la rueda. En eso hay que reconocer que ya tenían una vena sapiens, por adaptar una herramienta a otro uso.

Otro ejemplo claro es ese hombre al que han impuesto la custodia compartida porque no quería cuidar de su hijo con discapacidad. Eso le pasó al gran poeta Neruda que se refirió a su hija nacida con hidrocefalia, y de la que no se hizo cargo, como ser ridículo. A veces me gusta cuando callas. Rilke también abandonó a su hija de dos años (a su hija de él, no a la de Neruda, la pobre. Las pobres). Muchos no pasarían una ITV humana. La de los coches indica si los frenos frenan, otra cosa es que chirríen. De todas formas vaya ocurrencia la de ir radiando lo que ocurre alrededor. Si te dan una paliza que sea por afear que no se dentenga un coche en paso de cebra. Ocurrió. También se bajaron cuatro. Los neandentales cazan en grupo. Pero después escribían los versos más tristes esta noche. O pintaban en las cuevas donde habitaban. Cada cierto tiempo se asomaba alguno por si había pasado el invierno y con suerte se lo comía un mamut. Los mamuts no comían carne, pero a lo mejor se creían que éramos berengenas. No sé cómo calificar a Trump, que propone armar a los profesores. En el último funesto instituto había un vigilante armado, pero ante el ruido de disparos decidió esperar fuera. Ese doloroso instituto nos queda lejos, pero Ardales está ahí al lado. Sus cuevas estaban llenas de neandentales y ahora la okupan los científicos.

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