TREGUA ENTRE EL GOBIERNO Y LA JUNTA

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Mañana Susana Díaz recibirá en el palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta andaluza, al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. En este encuentro la presidenta y el ministro presentarán un acuerdo o plan de colaboración en la desarticulación del narcotráfico en el Campo de Gibraltar. La lucha policial corresponde al Ministerio del Interior, se entiende, que es el que tiene las competencias de orden público. La Junta se prestará a cooperar en medidas de empleo e incentivos para que los jóvenes captados y cegados por las mafias del Estrecho con dinero fácil y abundante puedan encontrar otra salida a sus vidas.

La iniciativa de la entrevista y el acuerdo han partido del Gobierno de Susana Díaz, después de un cruce de cartas con reproches a Zoido dadas a la luz. El rifirrafe epistolar tuvo su origen en el episodio que desveló a toda España el problema antiguo de la droga en la población del Campo de Gibraltar, el del asalto al hospital público de la Línea de la Concepción para rescatar a un cabecilla del narcotráfico herido en una escaramuza con la policía. Varios chavales que participaron en la operación ya han sido detenidos, aunque el rescatado, al parecer, está a salvo al otro lado del charco, en Marruecos. Con este incidente se recordaron las numerosas veces que policías y guardias civiles han sido apedreados e insultados cuando intentaban abortar un alijo de hachís o tabaco en las costas de Barbate y La Línea trasladado por la autopista de la droga en que se ha convertido el Estrecho. También las ONG alertaron de la mexicanización de la zona, justificando la violencia de familias con sus casas como tapadera de los narcos porque defendían, en definitiva, su subsistencia en uno de los territorios con más paro de Andalucía.

Díaz reprochaba al ministro un recorte de efectivos policiales en la comarca, mientras Zoido respondía con cifras la efectividad de los que hay. Desde enero de 2017 se ha detenido a 518 personas, incautado 183 toneladas de hachís e intervenido 490 vehículos, dice una de las cartas del ministro.

El encuentro Díaz-Zoido es el cuarto ejemplo de «unidad institucional» entre Gobierno y Junta

Los alcaldes de la comarca esperan que el acuerdo de hoy fije algo más que efectivos contra el narcotráfico, dado que el problema tiene raíces más profundas, como las escasas perspectivas y horizontes de una población escarmentada de promesas y planes estratégicos sin efectividad.

Pero este encuentro, además, evidencia otra estrategia: Susana Díaz quiere consolidar una imagen institucional alejada de la partidista, de su otra impronta de lideresa socialista. La misma Oficina del Portavoz ha recalcado que esta entrevista guarda relación con la visita conjunta que hace dos semanas hicieron el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y Susana Díaz al litoral onubense castigado por el temporal. Las palabras utilizadas -«trasladar una imagen de unidad institucional»- no dejan lugar a dudas del propósito de la presidenta.

Díaz también ha hecho saber la buena interlocución con Zoido durante la tragedia del niño Gabriel en Almería. Desde la Junta no se ha escuchado ningún reproche a la labor de Interior e incluso en el debate orquestado adrede por el PP en el desenlace trágico del menor sobre la prisión permanente revisable, Díaz ha huido de entrar en la polémica-trampa en la que absurdamente han picado otros socialistas nacionales.

En la misma semana de estos hechos y protestas sociales críticas con el Gobierno (como la de los pensionistas), que Díaz ha apoyado a las claras, se han producido otros ejemplos de «unidad institucional» que testimonian una tregua entre Rajoy y la presidenta.

Así el miércoles, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, azote de las políticas de la Junta, daba el visto bueno a la solución planteada por esta para mantener la jornada de las 35 horas a los empleados públicos con el subterfugio legal de las 2,5 horas en actividades especiales en casa. Habida cuenta de cómo el ministro se burló de la medida cuando fue anunciada en diciembre, la opción tregua tiene su sentido.

También este jueves Andalucía quedó como que no se opone al reparto de las ayudas para vivienda del nuevo plan del Ministerio de Fomento, cuando sí lo hicieron otras cuatro comunidades gobernadas por socialistas.

El consejero de Fomento, Felipe López, muy crítico con el ministro Íñigo de la Serna, casualmente se ausentó durante la votación donde se daba el visto bueno al plan del Gobierno. Andalucía, aunque es la que más recibe del reparto, es la que menos ve aumentada la dotación, solo 10 millones de euros. En fin, casualidad o no, estos son los hechos de la nueva imagen de «unidad institucional». A ver lo que dura.

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