El año de los 'tracking poll'

Moreno y Marín./SUR
Moreno y Marín. / SUR

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

ESTE de 2018 será un año de relativa calma para los cinco partidos con presencia parlamentaria en Andalucía, después de que en el ejercicio anterior tuvieran que afrontar congresos nacionales, regionales, provinciales y locales. Una calma relativa, claro. Es un año sin elecciones a la vista, pero no por ello sin dejar la vista puesta en las elecciones. En el caso de Andalucía, en las autonómicas y municipales. Estas últimas serán en mayo de 2019 sí o sí. Las autonómicas cumplen en marzo de ese año, pero como su convocatoria depende de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, la fecha puede variar. Por ahora hay que fiarse de lo que Díaz ha dicho por activa y pasiva, que agotará la legislatura y las convocará cuando tocan, en el primer trimestre de 2019. Sea como fuera, insisto, este 2018 transcurrirá con la vista en las citadas elecciones.

Para las autonómicas no va a haber mucha novedad, al menos en las cabeceras de lista, con una salvedad: la que lidere la candidatura conjunta de Podemos e Izquierda Unida. Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, es decir, Teresa Rodríguez como Antonio Maíllo, ya que la buena sintonía de ambos deberá facilitar la elección de la persona que sea la candidata a la Presidencia de la Junta. Esta es una cuestión que deberá despejarse a lo largo de este año y no demasiado tarde, probablemente antes del verano deberá estar resuelta.

Susana Díaz, Juanma Moreno y Juan Marín serán los demás candidatos a la Junta. Serán unas elecciones sin grandes novedades en este sentido, a diferencia de 2015, donde todos eran candidatos a la Presidencia por primera vez.

PP y PSOE coinciden en que el partido naranja crece en Andalucía como el primo de Zumosol

La dificultad en la elaboración de candidaturas está en las municipales, sobre todo para PP, Ciudadanos y Podemos. Para el PP porque parte con el objetivo de recuperar las cinco Alcaldías perdidas en 2015 en Sevilla, Cádiz, Huelva, Córdoba y Granada. Lo más difícil es la elección del candidato o candidata, responsabilidad que Moreno deberá compartir con la dirección nacional del PP, entre otros con Javier Arenas. Pero Moreno quiere que las candidaturas se resuelvan pronto este año para que el partido se deje de pleitos locales y se centre en trabajar para su candidatura a la Junta. Habrá que ver si lo consigue. Por lo pronto, acabó 2017 con el mismo deseo incumplido.

El PSOE afrontará la elaboración de candidaturas con idea conservadora, la de mantener las cuatro Alcaldías de capitales (Granada, Sevilla, Córdoba y Huelva) y las de otras ciudades medias, como Jerez. En todas ellas gobierna en coalición, por lo que el objetivo principal será trabajar por mayorías claras para no depender de nadie. También mantenerse como primera fuerza política y con ello seguir al frente de al menos las cinco diputaciones que ahora gobierna.

Para el partido morado, por lo dicho antes de la confluencia con Izquierda Unida. Está por ver si habrá lista conjunta en todos los municipios, incluso en los 50 en los que IU cuenta con alcaldías y en los otros 30 en los que gobierna en coalición con otros partidos, la mayoría de las veces con socialistas. Podemos e IU no juegan en todos los municipios con los mismos parámetros. El ejemplo más claro es Córdoba, donde IU gobierna con los socialistas. Claro que para Podemos el objetivo principal es retener Cádiz, Alcaldía que obtuvo con el respaldo del PSOE.

Ciudadanos hará una apuesta grande por entrar en la mayoría de ayuntamientos de las ciudades medias y pequeñas, una vez que ya lo está en las capitales, y conseguir el mayor número de Alcaldías.

Este será un año de mucho revuelo en las agrupaciones locales de todos los partidos a la búsqueda del candidato o candidata a las alcaldías, pero, insisto, no será hasta enero de 2019, dentro de un año, cuando los partidos deban estar realmente preocupados por ello.

Lo que será inevitable es que este sea un año de encuestas, pues dependiendo de estas se van a elegir a unos u otros nombres. Todos los partidos se han apuntado a la moda de los 'tracking poll', una encuesta casi diaria de campo de acción reducido y concreto. Con los 'tracking' llegan también las intoxicaciones interesadas, ya que no son encuestas al uso, con sus variables científicas y comprobables. Hay que fiarse del dato casi secreto que trasladan los partidos. Muchos no lo trasladan, sobre todo cuando no es favorable.

Esos 'tracking' son los que están desvelando un auge de Ciudadanos en Andalucía, que para el PP es a costa del voto de los socialistas y para estos es a costa del PP. Los dos partidos mayoritarios no se ponen de acuerdo sobre quién se come a quién, pero sí en que el partido naranja crece como el primo de Zumosol.

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