Tal como éramos

ROSA BELMONTE

El viernes pasado, Esperanza Aguirre citó a Lenin en una de esas inútiles comisiones de investigación. El viernes, día en que se anunció la marcha de Mamma Rovira, era más de citar a Stalin. Al de Iannucci. Hasta la decisión de Marta, había paridad de fugados separatistas. Con ella, mayoría de mujeres. El golpismo es feminista. La semana pasada ocurrieron cosas extrañas en parlamentos extranjeros. Un hombre intentó ahorcarse en el de Holanda en pleno debate. Los ultranacionalistas de Kosovo lanzaron gas lacrimógeno en el suyo para impedir una votación. Nada comparable a lo ocurrido en Cataluña durante el tiempo perdido. Tanto delito y tanta ridiculez (Elsa Artadi con el gran lazo amarillo en brazos superaba a Bescansa con su bebé). Santi Vila dice en su libro que Rovira, como Redford decía a Streisand en 'Tal como éramos', es una mujer intensa, irascible, fanatizada. Es injusto atribuir a una sola mujer lo que toca a toda esa gente.

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