Sobre la Andalucía'80

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La historia parece una peonza que da vueltas sobre sí misma hasta caer con el hilo suelto. Estos días sigo muchos hilos en Twitter sobre el paralelismo para unos entre la Andalucía'80 y la Catalunya' 1.10. Los referéndum. Y recuerdo: Tanto tiempo ha estado Andalucía mirando a Cataluña como un espejo que este se ha roto al devolver Cataluña la mirada a Andalucía en su 'procés' agónico. En las manifestaciones de 1977 reivindicando el autogobierno los andaluces no hablaban de Cataluña, sino del hambre de los currelantes, como cantaba Carlos Cano aquel año histórico de la autonomía: «Se acabe el paro y haiga trabajo, escuela gratis, medicina y hospital, pan y alegría nunca nos falten. Que vuelvan pronto los emigrantes, haiga cultura y prosperidad».

Ese discurso vino después. No se hablaba de Cataluña porque hasta un año después, en 1978, no se aprobó la Constitución de las nacionalidades históricas con derecho a autonomía rápida y plena con potestad de convocar sus propias elecciones. Un privilegio pensado para Cataluña y País Vasco por los padres de la Carta Magna. Luego también entraron Galicia y Andalucía, aunque estas dos últimas gracias a sus movilizaciones multitudinarias de 1977 que desembocaron en un pacto de todos los partidos andaluces en 1978 en Antequera y en un referéndum en 1980. Este año tocaba una cifra redonda de las protestas del 4 de diciembre de 1977, cuarenta años, pero será difícil que se trate de una efemérides serena y de análisis, como corresponde a un hecho histórico, con el desafío secesionista de Cataluña como telón de frente.

Esta semana ha vuelto la controversia con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que ha recurrido otra vez al proceso autonómico andaluz como salida al independentista de Cataluña. Podemos como Izquierda Unida no defienden la independencia de Cataluña, pero sí que puedan votar en un referéndum sobre ello. Iglesias, lo mismo que Teresa Rodríguez, beben de la sabiduría andalucista de José Luis Serrano, el profesor y diputado granadino fallecido en febrero de 2016. Defendía el federalismo, el plurinacionalismo y que los andaluces fueron los primeros en ejercer en España el derecho a decidir con el referéndum de 1980. Por eso también defendía que los catalanes votasen sobre su independencia. Una podría estar o no de acuerdo con sus tesis, pero él se hacía respetar por su honradez histórica.

Muchas veces ahora me pregunto qué diría Serrano, un hombre de ley, de lo que está ocurriendo en Cataluña y si mantendría sus opiniones después de que su govern haya decidido declarar la independencia de forma unilateral, en diferido o no, saltándose leyes y tribunales y orquestando una campaña internacional de mentiras para desprestigiar la imagen de España como si no hubiera salido de la dictadura de Franco.

Ahora Iglesias, sin la inspiración de Serrano, sigue la teoría de algunos catalanes de la equidistancia de que el Estado puede amañar la ley sin cambiar la Constitución para que los catalanes voten como en su día hizo el Gobierno de la UCD con el referéndum del 28 de febrero de 1980. La norma de aquella consulta obligaba a que el sí a la autonomía por el artículo 151 de la Constitución (el mismo de las nacionalidades históricas) ganara por más del 50% en las ocho provincias. El sí ganó en Almería, pero no superó el 50% de un censo en el que los muertos podían votar. La derecha y el Gobierno de la UCD, que había pedido el voto en contra en un eslogan con la voz de Lauren Postigo («Andaluz, este no es tu referéndum») se vio forzada a cambiar la norma ante el clamor popular y las presiones políticas del PSOE y de los de la UCD andaluza para que se diera por bueno el resultado en Almería y también en Jaén, donde hubo algunas dudas.

Iglesias apela, como algunos catalanes, a la Andalucía'80 para que el Estado sea flexible y permita un referéndum en Cataluña. La cuestión grave de todo esto es que se habla de las formas, pero no del fondo. Y este es lo que importa. Andalucía votaba entonces por una autonomía constitucional. El Govern de Puigdemont o Cataluña quiere votar su salida de España. Para los que siguen empeñados en comparar y mentir sobre nuestra historia, por favor recuerden el lema en el escudo de la bandera blanca y verde: «Andalucía por sí, para España y la Humanidad».

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