Carta del director

#SinBotesNoHayParaíso

Manuel Castillo
MANUEL CASTILLOMálaga

¿Es un problema puntual o un síntoma? Esta es la pregunta que hay que hacerse cuando se analiza la llamada crisis del ruido en el baloncesto base de Málaga, que puede provocar que cientos de niños no puedan practicar deporte en las horas extraescolares. El próximo sábado, 16 de diciembre, hay convocada una concentración para protestar por esta situación tan absurda y para exigir una solución. Allí estaremos los que estamos convencidos del valor del deporte en la educación de los niños; los que estamos cansados de que la falta de entendimiento y diálogo entre las administraciones, y los que apoyamos la campaña en redes #SinBotesNoHayParaíso.

Viene al caso recordar cómo la falta de eficacia y diligencia de la Junta de Andalucía causó un enorme deterioro en la Escuela de Hostelería La Cónsula. Era difícil socavar el prestigio y buen funcionamiento de La Cónsula, pero los señores políticos lo consiguieron con empeño. Tenía un porcentaje de inserción laboral del cien por cien, prestigio internacional y era uno de los emblemas de la Costa del Sol. La política la fulminó y ahora lucha por recuperar todo lo perdido.

Con el deporte base (y también con la música de las bandas infantiles) pasa lo mismo. Las administraciones no sólo no colaboran como debieran sino que ponen obstáculos y son incapaces de hallar soluciones. Eso es lo grave, que ni siquiera por el bien general de la Educación el Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía son capaces de sentarse en una mesa para trabajar por el interés de los ciudadanos, sin hacerse trampas y sin darse puñaladas traperas. Sí, es indignante. Y parece que ni el alcalde Francisco de la Torre ni el delegado de la Junta de Andalucía, Ruiz Espejo, aciertan a calibrar el alcance de su inacción.

Resulta paradójico que De la Torre hable y comparta vídeos sobre la importancia de la Educación o que Málaga vaya a ser en 2020 Capital Europea del Deporte. Parece que saben hacer política, pero que no saben o no quieren hacer gestión.

Por todo ello hay que determinar si este caso es un síntoma de la incapacidad de las administraciones para gestionar, para trabajar conjuntamente por mejorar la sociedad. ¿Es Málaga una ciudad de cartón piedra con una fachada bonita y un interior abandonado? ¿Se apoya el deporte base, la música, la formación de niños y niñas en las artes creativas? ¿Para quiénes trabajan realmente las administraciones públicas? ¿Para el ciudadano o para los partidos políticos? Todas estas preguntas requieren respuestas con hechos y no con palabras. Cada vez son más los ejemplos en los que la falta de diálogo somete a los ciudadanos a situaciones estrambóticas: el Metro, el tranvía al Civil, el Guadalmedina, el saneamiento, las obras hidráulicas y de abastecimiento y, ahora, la Educación.El día 16 no sólo está en juego una solución que satisfaga a clubes, deportistas y vecinos y que garantice la práctica deportiva y el descanso. Lo que está en juego es el modelo de ciudad y sociedad que queremos para nuestros hijos. Y también el modelo de política y políticos que queremos para nuestras administraciones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos