Calle Ancha

EL SEÑOR SAN BERNABÉ

FRANCISCO MOYANO

Ejerciendo de patrón sobre Marbella desde 1485, el apóstol Bernabé, a pesar de la rigurosa tarea llevada a cabo por la Hermandad de Romeros desde el año 1981, sigue siendo un desconocido para muchos marbellenses. Llamativo que, cuando a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, el Obispado de Málaga fue erigiendo diversas parroquias en el término municipal ante el exabrupto poblacional que se había producido, ninguna llevase el nombre del Patrón. De manera simbólica, sujeta a opiniones y controversias, como todo lo relacionado con las tradiciones religiosas, el Ayuntamiento en pleno decidió el 22 de noviembre de 1999, con los votos favorables del gobierno del GIL, Partido Popular y el Grupo Mixto, nombrar a San Bernabé Hijo Adoptivo y Alcalde Perpetuo de Marbella. El &ldquoolvido&rdquo en el que durante siglos había permanecido el apóstol, a pesar del panegírico a cargo de un orador sagrado cada once de junio en solemne función religiosa celebrada en la iglesia parroquial de Santa María de la Encarnación, se produjo también en la obra del historiador marbellense don Pedro Vázquez Clavel, &ldquoConjeturas de Marbella&rdquo. En repetidas ocasiones don Fernando Alcalá comentó la paradoja de la omisión de San Bernabé por parte de don Pedro y, sin embargo, las referencias a dos supuestos mártires (Nunilón y Alodia) de improbable verosimilitud. Lo que sí se constata es que desde siglos atrás se han celebrado festejos en torno al once de junio con motivo de la &ldquofestividad del Señor San Bernabé&rdquo, como se menciona en el &ldquoCatastro de Ensenada&rdquo, de 1752. Con esta intencionalidad el Ayuntamiento libraba la correspondiente partida presupuestaria. Con anterioridad a la Guerra Civil, una imagen de San Bernabé se encontraba en el altar mayor de la Encarnación, la misma que fue destruida en el saqueo del templo el día 19 de julio de 1936. A pesar de que se carece de datos concretos sobre la misma, era sentir popular su valor artístico. A comienzos de los cuarenta, basándose en una fotografía, el Ayuntamiento encargó una reproducción en terracota, que permaneció en la casa consistorial de la Plaza de los Naranjos, siendo presidente de la Comisión Gestora Enrique Belón, por negativa del párroco a recibirla en el templo al estar en desacuerdo con la procedencia de los fondos con que se había sufragado (verbenas populares). Este episodio ha vuelto a ser recordado por el sacerdote, arcipreste de Guadalupe, en Extremadura, Miguel Ángel Reina López, en su espléndido pregón del presente año, donde además tuvo una mención para la Virgen del Carmen, aunando los dos patronazgos. Miguel Ángel Reina, aunque sevillano de nacimiento, creció en Marbella y le llegó la vocación siendo monaguillo de don Francisco Echamendi. Finalmente San Bernabé fue trasladado a su lugar natural y en ese altar mayor permaneció hasta 1983, que es el momento en que la Hermandad de Romeros, creada en 1981 por &ldquodoce hombres más uno&rdquo, siendo el &ldquouno&rdquo don Francisco Echamendi, quien apoyó la iniciativa no sin condiciones, fiel a su talante, decide encargar una talla del patrón al imaginero sevillano Ricardo Rivera Martínez. La imagen de terracota fue trasladada a la ermita que en 1994 se levantó en el Pinar de Nagüeles, sobre un terreno cedido por el Ayuntamiento y que constituye desde entonces el punto central de la Romería que representa el preámbulo de la Feria. El escultor imaginero Ricardo Rivera es también autor del Cristo Yacente del Santo Sepulcro de Marbella que procesiona cada noche de Viernes Santo. Posee una trayectoria singular. Nació en Morón de la Frontera en 1930 y desde niño descubrió el modelado del barro. Al cumplir los dieciocho años intenta entrar como aprendiz en el taller de Castillo Lastrucci pero, debido al elevado número de personas con que ya contaba, le envía al taller de Francisco Ruiz &ldquoCurrito&rdquo. Allí permaneció durante cinco años, simultaneando su vocación por la música, entrando como cantante solista en una orquesta de baile llamada &ldquoTrinidad&rdquo. En 1957, en esa faceta de músico, se trasladó a Madrid, colaborando con varias orquestas y casándose. Allí permaneció hasta 1973, momento en que regresa a Sevilla para abrir su propio taller y dedicarse definitivamente a la escultura e imaginería. La iconografía de San Bernabé en Marbella se completa con la colocación, en los años noventa, de una imagen, obra de Santiago de Santiago, en la Plaza de la Iglesia, necesitada actualmente de una restauración. Feliz festividad del &ldquoSeñor San Bernabé&rdquo, a poder ser con el aire perfumado de romero.

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