Rompiendo el silencio

La Tribuna

La prevención del suicidio sigue siendo una cuestión tabú en nuestra sociedad a pesar de ser, desde 2012, la primera causa de muerte no natural en España, por delante de los accidentes de tráfico. Y al contrario que estos, muestran una trágica tendencia ascendente

El mejor antídoto ante el suicidio es sacarlo del silencio. Esto es al menos lo que piensan los expertos. Sin embargo, sigue siendo una cuestión tabú en nuestra sociedad, a pesar de ser, desde 2012, la primera causa de muerte no natural en España por delante de los accidentes de tráfico. Al contrario que estos, que han disminuido en los últimos años, los suicidios muestran una trágica tendencia ascendente y Málaga es una de las provincias de Andalucía con una tasa mayor, un 10,72% según datos de la Junta.

Si estamos hablando de un problema de salud pública, ¿por qué no se actúa? La prevención en suicidio no se ha abordado apropiadamente por varios motivos: la falta de sensibilización respecto al tema, el no considerarse un problema de primer orden, o el hermetismo y estigma que lo rodea y que impide que se trate abiertamente. En la actualidad, pocos países han incluido la prevención en suicidio entre sus prioridades sanitarias, y solo 28 cuentan con una estrategia nacional de prevención

En este contexto nace el programa 'Razones para vivir', un proyecto de la Asociación Justalegría, centrado en la prevención de la conducta suicida.

Con el apoyo del Área de Derecho Social del Ayuntamiento de Málaga, el respaldo de Obra Social la Caixa y el asesoramiento de los expertos de la Unidad de Gestión Clínica Salud Mental del Hospital Regional Universitario de Málaga, se pone en marcha en 2014 y desde entonces ha ido creciendo hasta abarcar por un lado la orientación y asesoramiento a personas con ideas suicidas y familias; la formación de profesionales para la detección temprana de personas en riesgo de suicidio o la investigación académica. Desde los inicios, los medios de comunicación han jugado un papel fundamental en otra de las líneas de trabajo: sensibilización de la población para dar a conocer el problema y romper el silencio. Y por último, la Escuela de Fortalezas Personales, un grupo de psicoterapia basado en la psicología positiva y en la idea de que las personas con mayor bienestar emocional son más resistentes a trastornos emocionales comunes como la depresión y la ansiedad. Durante 12 sesiones, se entrenan y afloran las fortalezas que todos tenemos en mayor o menor medida. Hasta la fecha, se han llevado a cabo grupos en los centros de Bailén Miraflores, Carretera de Cádiz, Cruz de Humilladero y Campanillas.

A lo largo de estos años más de un centenar de personas han pasado por las diferentes áreas del programa. La web www.razonesparavivir.org ha recibido unas 6.500 visitas y los perfiles en las redes sociales tienen unos 1.400 seguidores.

Además, la Asociación Justalegría participa en distintos espacios de trabajo en red como el Programa Alienta, la Mesa Intersectorial de Prevención de Suicidio del Ayuntamiento de Málaga y la Plataforma para el Desarrollo de la Psicología (UMA) entendiendo que la cooperación entre entidades e instituciones es una de las mejores herramientas para la prevención efectiva de las conductas suicidas.

Está pendiente un Plan Nacional de Prevención con el objetivo de reducir las tasas de mortalidad y poner en marcha estrategias de información y vigilancia, capacitación del personal de salud, intervenciones preventivas en colegios, sistemas de ayuda en situaciones de crisis, así como el trabajo con los medios de comunicación.

¿Y por qué una Asociación como Justalegría dedicada a la cooperación, la ayuda humanitaria y la educación para el desarrollo lleva a cabo un programa de prevención del suicidio? Desde 2006, la asociación está trabajando en proyectos de cooperación al desarrollo y ayuda humanitaria en República Dominicana y Haití, y más tarde en Marruecos, pero buscaba su lugar en el marco de la Acción Social de la ciudad de Málaga. Tras diversas reuniones con agentes sociales, y de forma particular con el Ayuntamiento de Málaga, se decide abordar este asunto por tres motivos. El primero, ser la primera causa de muerte no natural en nuestro país, y su alta incidencia en nuestra provincia. El segundo, la sensibilización del Ayuntamiento de Málaga y su ofrecimiento para colaborar juntos en este trabajo. El tercero, no existir demasiadas intervenciones por parte de otras entidades sin ánimo de lucro en este ámbito, tampoco de administraciones públicas o empresas privadas.

En prevención de suicidio es importante que toda la sociedad tome conciencia de lo que implica, no sólo para su entorno más cercano, sino para todos nosotros. Detectar factores de riesgo (individuales, familiares, sociales y ambientales) potenciar los factores de protección como la autoestima, entrenamiento en habilidades sociales, red familiar y/o comunitaria, recibir cuidados, que pueden actuar como bálsamo ante una conducta de riesgo.

Y es necesaria una coordinación sanitaria. Médicos de cabecera, psiquiatras, agentes comunitarios de los servicios sociales y el tejido asociativo que por su trabajo diario están en contacto con población vulnerable.

Porque si miramos alrededor, nos sobran las razones para vivir, pero a veces, necesitamos a alguien que nos abra los ojos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos