PSOE y Podemos en Andalucía

ANDALUCÍA EN EL DIECISIETE

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

EL viejo dicho 'dos no se pelean si uno no quiere' debe contarse en Andalucía como 'dos se pelean porque los dos quieren'. Puede aplicarse a la resucitada confrontación de Gobierno y Junta, pero también a las relaciones tormentosas de PSOE y Podemos en esta comunidad. Susana Díaz se reafirma en su estrategia primera: ni con el PP ni con Podemos. Y parece que se queda sola. Dos de los 'barones' que más la respaldaron en su fallido intento de liderar el PSOE han tomado derroteros distintos. El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, fue el primero al no votar en contra de los ajustes del objetivo del déficit propuestos por el Gobierno del PP en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) hace nueve días. Una reunión en la que la voz de la consejera andaluza, María Jesús Montero, fue furibunda contra las cuentas del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Una semana después, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, otro 'susanista', pacta un gobierno de coalición con Podemos. La alianza refrenda la política de acercamiento de Pedro Sánchez a Pablo Iglesias. Coincide que esta semana el PSOE andaluz dio a conocer su ponencia marco para el congreso regional de finales de julio. En la misma se habla con desprecio de Podemos, al que tilda, sin nombrarlo, de «nuevo populismo caudillista».

El PSOE andaluz ha querido quitar hierro a la disonancia con Vara y Page y sus portavoces se muestran comprensivos. Enclavan las decisiones en la necesidad de sacar adelante los presupuestos autonómicos. La realidad andaluza es otra, dicen.

Lo es no solo por la mano en alto de Susana Díaz a PP y Podemos, sino también por el pulso entre los líderes de la oposición, Juanma Moreno y Teresa Rodríguez, por encabezar la alternativa al PSOE en la Junta, que en las autonómicas de 2019 llevará ya gobernando 36 años en Andalucía. Los dos están convencidos que solo este dato les abrirá las puertas de San Telmo si saben movilizar a su favor a la masa social de centro izquierda que ha respaldado al PSOE durante todo este tiempo pese a la crisis,el paro y los ERE.

En la renovada confrontación de Junta y Gobierno, -como se ha visto con la bronca por los objetivos de déficit y el recurso de Rajoy contra las 35 horas semanales de los funcionarios andaluces-no solo está que la presidenta quiera quitarse el sambenito de haber dejado seguir en la Moncloa al PP y coger la bandera de política de izquierdas para que no la lleve solo Pedro Sánchez. Ella no juega sola. Juanma Moreno también lo hace con el respaldo de un sector de la dirección nacional de su partido que confía en verle de presidente de la Junta en 2019. Esta situación en realidad es un calco de lo ya conocido durante años cuando el PP gobierna en Madrid y el PSOE en Sevilla.

La entrada de Podemos permite otro punto de observación en la pelea por San Telmo en Andalucía. La confluencia con el PSOE no solo la dificulta el que Podemos Andalucía esté liderado por el ala más radical del partido, la de Izquierda Anticapitalista, a la que pertenece Teresa Rodríguez, la coordinadora regional, quien se ha manifestado en contra del acuerdo de Castilla la Mancha. Iglesias y Sánchez tienen en común el objetivo de sacar a Rajoy y al PP de La Moncloa. En Andalucía, la finalidad de Podemos es la misma que la del PP, sacar al PSOE y a Susana Díaz de San Telmo.

La posición de Rodríguez de que con el PSOE andaluz no quiere nada «ni muerta» es sobre todo una estrategia en dicho sentido, a la que acompaña Izquierda Unida, cuyo líder andaluz, Antonio Maíllo, comparte con Teresa Rodríguez una mala relación personal con Susana Díaz. También algo más, el sueño de que en Andalucía siga gobernando la izquierda en 2019, pero con ellos al timón.

Podemos Andalucía es consciente de que ganar al PSOE de Susana Díaz será difícil y ya se prepara para la difícil decisión de dejar gobernar al PSOE o al PP, si este consigue remontar como en 2012 y ningún partido tiene mayoría absoluta. Además están las municipales casi por la misma fecha. Confiando mantener Cádiz y otras ciudades, en Podemos Andalucía surgen estos días varia voces a veces contradictorias. Por un lado dicen que no gobernarán nunca en coalición con el PSOE e incluso advierten a IU de no hacer listas conjuntas en municipales con concejales que hayan coaligado con socialistas. Pero por otro también dicen que no dejarán gobernar nunca al Partido Popular.

Los hechos, en realidad, indican que también en Andalucía hay un acercamiento táctico entre PSOE y Podemos. Este miércoles, sin ir más lejos, PSOE, Podemos e IU presentan en el Parlamento la primera ley juntos, la ley LGTBI, que deberá garantizar que no haya discriminación por razón de sexo en Andalucía. Habrá que estar atentos si se trata solo de una gota en el agua o si habrá más coincidencias. Muy interesante será comprobar si defenderán una posición común sobre la financiación autonómica en el grupo de trabajo parlamentario creado para ello.

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