Y yo me pregunto...

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Esta situación ya la hemos vivido. En 2009, con Muñiz, y en 2010, con Pellegrini tras el timo de Ferreira. Incluso a Míchel le tocó en el Sevilla. El culpable siempre es el entrenador. Nadie se detiene a profundizar más. Y ahí está el desenlace en esos ejemplos: de la plantilla que tuvo Muñiz luego apenas quedaron Jesús Gámez, Duda y Apoño; de la que heredó Pellegrini no quedó ni el apuntador, y de la que recogió el hoy técnico malaguista en el Pizjuán salieron detrás de él 16 jugadores y, en cambio, siguió el venerado director deportivo. El club (o sea, Husillos, porque Al-Thani sigue escondido) no considera a Míchel el culpable y por eso ha optado por otra vía: reestructurar la plantilla. Otra cuestión es que consiga colocar a alguno de los descartados, que pinta sólo regular. El único mal que ha cometido el entrenador es no haberse ido el 10 de agosto, cuando vio que nadie le hacía ni puñetero caso y la planificación ya era un desastre (es decir, lo mismo que le achaqué a Juande cuando se fue). Tal vez casi me quede solo otra vez, pero me gustaría lanzar algunas preguntas. ¿Acaso es culpa de Míchel que el equipo tenga tres porteros y carezca de un segundo con experiencia? ¿O que Cifu, que no es lateral derecho, sea el recambio de Rosales? ¿O que no haya un lateral izquierdo fiable, con cierta regularidad? ¿O que Rolón y Cecchini hayan sido los recambios de Camacho y Pablo? ¿O que Kuzmanovic cuente como medio de contención cuando no lo es? ¿O que se le haya dado tanta bola a Ontiveros o En-Nesyri, que aún no están formados? ¿O que Keko y, sobre todo, Jony lleven año y medio sin dar un rendimiento mínimo? ¿O que Juanpi haya jugado en cuatro temporadas sólo tres partidos en condiciones? ¿O que los tres delanteros del plantel (Borja Bastón, Peñaranda y Rolan) sean cedidos y cuesten en torno al 20 por ciento del presupuesto? ¿O que llegaran cuatro jugadores con riesgo de lesión (Cenk, Diego González, Kuzmanovic y Rolan)? ¿O que la plantilla apenas tenga líderes en el vestuario? ¿O que esté tan descompensada? ¿O que el filial cueste un dineral y carezca de futbolistas para derribar la puerta? Al final el Málaga no está hecho ni para estar equilibrado (falta un '6') ni para jugar (muchos extremos y pocos jugadores de toque) ni para morder (sus puntas no sirven para presionar). Claro que Míchel tiene su cuota, aunque conviene mirar en otra dirección. Sin Al-Thani ni Arnau, lógicamente la diana está puesta en él. Pero él no pergeñó este Málaga que es un compendio de limitaciones por tantos errores de bulto. Como les sucedió a Muñiz o Pellegrini. Al final, el fútbol puso a cada uno en su sitio...

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