PEDRO NO HACE PRISIONEROS

LALIA GONZÁLEZ

La presidenta andaluza se queda para sí el contenido de los ocho minutos de conversación de la noche del sábado con Pedro Sánchez, pero la cara de Susana Díaz lo decía todo. En contra del estereotipo que se había acuñado, ella no es 'la mala' de la película. Resulta que Pedro 'el guapo', el héroe de las bases, la víctima de la conspiración, es quien no hace prisioneros.

El nuevo secretario general del PSOE ha vuelto a romper las expectativas y en vez de firmar una paz generosa se ha cobrado todas las piezas y ha pasado a cuchillo, la expresión es literal como la he oido de fuentes directas, a los que no le votaron. Nunca una dirección había actuado de esa manera, exclaman los guardianes de la 'cultura del partido'. Una norma no escrita dice que en cada ejecutiva continúan los secretarios de organización anteriores. Ni por asomo en este caso. Hasta Rubalcaba al minuto siguiente de ganar ofreció a Griñán la presidencia del partido.

Susana Díaz y los suyos se han esforzado por no caer en las provocaciones, y eso que hasta ayer mismo delegados andaluces eran acosados al grito de 'golpistas' en Ifema. Tampoco la 'baronesa' ha querido presentar batalla, y eso se lo han recriminado, porque asume que ha perdido y es lo que toca, pero quizá no se esperaba ningún reconocimiento, sino todo lo contrario, para los 60 mil militantes que le votaron .

Además, tiene poca lógica que Sánchez abandere la'plurinacionalidad' y arremeta contra los barones que representan precisamente esa idea de diversidad. En el PSOE andaluz se teme que ahora venga un país y un partido ' a dos velocidades' con estatuto especial para PSC, PSde Euskadi y hasta PSdG. Andalucía no tendría otro camino que defender su sitio, en lo institucional y en lo partidario, lo que augura nuevos conflictos.

En mi opinión, y mi trabajo es decirla, Susana Díaz ha mantenido una actitud digna, mientras que su secretario general no ha estado a la altura. Esto no augura nada bueno para el PSOE, en general.

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