La pasión y los mundos

La pasión es mala o buena dependiendo desde cuándo se cuente

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

Ayer se presentó en Málaga el crucero más grande del mundo. Tiene capacidad para más de 6.300 nazarenos y por la noche partió hacia Barcelona, donde estos días es mejor llegar por mar. Están cortando algunas autovías de acceso a la ciudad condal para protestar por la detención de Puigdemont en una gasolinera alemana. Quizá el espaldarazo definitivo a la Semana Santa malagueña se obtendría si El Rico liberase esta tarde al expresident catalán. Al final no podrán hacerlo porque se desencadenaría un grave incidente diplomático, ya que la cofradía de El Rico anunció que liberaría a un narco. Con el narcotráfico no se juega, y ya mismo habrá que dejarse de tanto ficcionar en torno a Pablo Escobar y usar su apellido para barrer para casa. Muchos narcos se bastan ellos mismos para liberarse, sobre todo en La Línea, donde hay muchas rayas. El Domingo de Ramos la policía creyó haberse llevado a un narco al huerto pero doscientas personas impidieron su detención en las calles de La Línea. El alcalde de Estepona culpa al narcotráfico de la zona de Gibraltar del aumento de la delincuencia en su municipio y alrededores. El narco podría estar detrás del secuestro de un cabrero, al que mataron de una paliza. Sin embargo lo del joven muerto este fin de semana tras sufrir una agresión, como unas cuantas peleas grabadas en vídeo en los últimos meses, alertan del comportamiento violento de muchos jóvenes. La madrugada del sábado al domingo José Manuel salió de una fiesta a fumar y vio una pelea entre chicas. Un amigo de éstas le preguntó qué miraba y le dio dos puñetazos. Fin de la historia e inicio de la pasión por el peor momento, el final. Idiotas con infinito poder. La capacidad de pegar dispuesta a ser ejercida tras tres copas y dos rayas. Estamos a merced de pequeños mierdas y de otros un poco menos pequeños.

La Pasión no siempre es definitiva y a veces termina bien. Se entiende que los soberanistas sufran con la detención de Puigdemont en una gasolinera con un patito gigante en el tejado, y a eso se le suma que Francesc Peralta, aficionado del Barça que ha estado diecisiete días en coma, despertó al escuchar el himno... ¡del Sevilla! Lo que nos faltaba es que hicieran santo al Arrebato. El padre de Francesc se llama Sisco, que rima con Isco, que es de Málaga y juega en el Madrid, aunque parece que es del Barça. Su perro se llama Messi y en cuanto el can muera, esperemos que dentro de muchos años, imagino que le pondrá al próximo un nombre bien diferente, un nombre poco comprometedor. Ayer mismo me contó Ana Pérez- Bryan de otro resucitado antes de tiempo, el malagueño Marqués de Salamanca. Se levantó de su velatorio. Lo que no me contó es si le dio un infarto a alguno de los presentes a causa del susto. Todos merecemos una segunda oportunidad y después de la muerte deberíamos poder elegir si volver a la vida terrenal. Tomarse entonces un par de torrijas y decidirse por alguno de los mundos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos