Un Parlamento, 'no ni ná'

Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo en el acto del 4D ayer. :: efe/
Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo en el acto del 4D ayer. :: efe

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Llama la atención cómo los partidos andaluces celebran el 40 aniversario de las manifestaciones por la autonomía andaluza por separado. Un homenaje paradójico, porque lo extraordinario de aquel 4 de diciembre de 1977 fue la unidad de los partidos andaluces con representación parlamentaria para convocar al pueblo a salir a la calle y gritar «¡autonomía y libertad!». «Olvidar es morir», escribió Vicente Aleixandre, el poeta malagueño que nació en Sevilla o el sevillano que se crió en Málaga, como él decía, y que solo dos meses antes de aquel 4D recibió el premio Nóbel de Literatura.

Estas dos ciudades del poeta acaparan este fin de semana y mañana las celebraciones de los partidos por el 40 aniversario del 4D, pero reitero, cada uno por su lado. No hay ningún acto institucional conjunto, algo que hubiera correspondido al Parlamento autonómico hacerlo. No ha sido así. Este 4D cae en lunes. La agenda del Parlamento aparece sin ninguna actividad este lunes. Como si fuera festivo, pero no lo es.

Sea por su dedicación a la presidencia de la CALRE (consejo de asambleas regionales europeas) o por los 35 años del Parlamento, a Juan Pablo Durán y a su equipo se les pasó lo del 40 aniversario del 4D. Y para arreglarlo no tuvo otra ocurrencia que sacar a la bulla y corriendo una campaña en las redes sociales para recordar la efemérides. A las prisas atribuye el presidente del Parlamento el que se contratara a una empresa de Madrid de reconocida solvencia, pero que por casualidad tenía en su nómina desde hace seis meses a un sobrino de 23 años.

Teresa Rodríguez y Maíllo se presentan en el acto del 4D como un tándem electoral cara a las autonómicas

Los servicios jurídicos de la Cámara avalan la legalidad del contrato, aunque la oposición no deja de afear como poco ético la coincidencia, sobre todo porque el presidente ha confesado que conocía que su sobrino trabajaba en dicha empresa. Solo Teresa Rodríguez, de Podemos, ha pedido la dimisión del socialista. Los demás partidos han esperado a pronunciarse al martes, cuando Durán lleve toda la documentación a la Mesa del Parlamento.

Aunque resulte feo, feísimo, lo de menos quizás sea que la empresa tuviera contratado a un familiar del presidente. Lo que sí debe hacer reflexionar a este, como apuntó Antonio Maíllo (IU), es que ya que la contratación es directa, sin concurso por no sobrepasar los 18.000 euros, no se haya buscado a una de las muchas empresas andaluzas del sector. Resulta cuando menos chocante sobre todo por el objetivo y el contenido de la campaña: Potenciar el 'orgullo andaluz' y exterminar los tópicos sobre nuestra tierra.

Lo peor es que nada de eso consigue el famoso vídeo del «no ni ná», del que el presidente se siente tan orgulloso por sus más de 465.000 visualizaciones (ayer) en Facebook. Lo preocupante es esto, porque su contenido está lleno de esos tópicos que queremos desterrar. Es sencillamente horroroso. Por poner solo un ejemplo: El vídeo intenta expresar que a los andaluces nos gusta divertirnos, pero que trabajamos «una jartá». Por ello somos «especiales» y «diferentes». «Trabajamos por lo que nos apasiona», rotula el vídeo sobre una imagen de caballistas y gente vestida de faralaes en el Rocío. «Y respondemos a si nos vemos capaces de mejorar con una frase: no ni ná». «Trabajamos en equipo», continúa el relato con imágenes de jóvenes chocando copas en un bar.

No toda la culpa de este bochornoso despropósito hay que echársela al presidente del Parlamento y a su equipo. A todos los grupos de la oposición el presidente les informó de la campaña en las redes en la Mesa del Parlamento y a todos les pareció bien. ¿Por qué ningún diputado pidió ver qué se iba a difundir? ¿Por qué nadie tampoco exigió que se intentara contratar a andaluces? Y si lo vieron, ya les vale a todos. La imagen del Parlamento no es exclusiva de su presidente, sino de todos los grupos políticos. Todos se ven retratados en ese burdo «no ni ná».

Así de esta forma celebra el Parlamento el 4D. Y no solo esto. La metedura de pata de Durán debe haber exasperado a la presidenta de la Junta, Susana Díaz. Y no es la primera vez. ¿Rodarán cabezas? Sería complicado, pero quién sabe en una Mesa del Parlamento tan polémica y con tantos cambios como la de esta legislatura.

Teresa y Maíllo

Además falta un año para las elecciones autonómicas. De ahí quizás el por qué de cómo cada partido ha celebrado el 4D, con un espíritu electoral sin más. El más evidente fue ayer el del mitin que protagonizaron Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo. Los líderes de Podemos e IU se presentaron en el acto del 4D en Sevilla como el tándem electoral que formarán en el cartel de los comicios del 19. Todos sus mensajes fueron en esa dirección.

Los dos, como suelen hacer en el Parlamento de forma separada, con críticas coordinadas para socavar a Susana Díaz. Así Teresa Rodríguez espetó con una frase redonda y contundente que recuerda más al estilo de Maíllo: «Díaz usa la bandera de España para ejercer poder y la andaluza para llorar». «Ni PP ni Ciudadanos pueden ser la alternativa al PSOE», dijo el coordinador de IU Andalucía, insistiendo en que Díaz ya no representa a la izquierda.

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