UN PACTO POR MÁLAGA

El reservado

La provincia necesita un acuerdo político de todos los partidos para definir los proyectos que permitan avanzar en el desarrollo. Nuevos liderazgos en el PSOE local y prueba de fuego para Ruiz Espejo en Ronda

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

En 2009, con la llegada a la dirección del PP y el PSOE provincial de Elías Bendodo y Miguel Ángel Heredia, respectivamente, ambos partidos firmaron un Pacto por Málaga para desarrollar, desde las administraciones en las que ambos gobernaban, proyectos necesarios para el desarrollo de la provincia. Aquellas buenas intenciones políticas duraron poco y se rompieron después de que una alianza de los populares con el PA y un tránsfuga socialista arrebatara a este partido la Alcaldía de Alcaucín tras la operación Arcos. Ahora, con un escenario político distinto, hay voces que ya defienden la necesidad de reeditar un acuerdo de esas características, abierto a nuevas formaciones, y que defina los proyectos prioritarios de la provincia en materias esenciales como las infraestructuras hidráulicas, la culminación del saneamiento o las comunicaciones, sacando estos temas del enfrentamiento partidista.

Un ejemplo de la necesidad de este acuerdo se está viendo en estos días a cuenta de la sequía que se cierne sobre la provincia. Años se lleva hablando de la necesidad de acometer obras como el recrecimiento de la presa de la Concepción, terminar la conexión por tuberías entre la zona occidental de la provincia con la oriental para garantizar el abastecimiento, especialmente, a la agricultura o el trasvase del pantano de Iznájar. Sin embargo, nada se ha hecho en estos años. Parece que los partidos sólo se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena (valga el ejemplo aunque por el momento, por desgracia, truene poco) y ahora que la amenaza de problemas de abastecimiento, fundamentalmente, para el campo -uno de los sectores económicos que más se ha ido desarrollando en estos años ligado a la industria agroalimentaria-, estos proyectos hidráulicos pendientes vuelven a la primera plana y al enfrentamiento partidista sobre de quién son las competencias, o lo que es lo mismo, quién va a pagar estas obras necesarias.

En estos asuntos, como en otros como el inacabado saneamiento integral -Europa ya está multando a Andalucía- o el tren a Marbella, la mejora de los accesos a ese gran núcleo económico que es el PTA o la conexión por autovía de Ronda, se hace necesario un compromiso político fuerte y unitario de todos los partidos de la provincia en defensa del interés general de Málaga y no sólo de los intereses electorales y partidistas de cada uno. Hace falta altura de miras y pensar en las próximas generaciones y no en la siguientes elecciones.

Con este asunto planeando sobre la política provincial, los partidos continúan con sus procesos internos para renovar las estructuras locales, donde van aflorando nuevos liderazgos que están llamados a jugar un relevante papel político en el futuro inmediato. Esta semana, el PP ha desatascado la compleja situación del partido en Benalmádena con la apuesta por el exconcejal Rafael Obrero como candidato a la Alcaldía en 2019 y la celebración de un congreso local antes de final del próximo enero y que pondrá fin a la gestora que dirige el partido en esta localidad.

Por su parte, en el PSOE, en este proceso orgánico, se están vislumbrando nuevos liderazgos que pueden ser opciones para encabezar candidaturas en las próximas elecciones municipales. Así sucede en dos de las grandes ciudades. En Rincón de la Victoria suena fuerte el nombre del abogado y actual concejal Antonio Sánchez, y en Coín, el del también letrado y edil Salvador Rojas. En los últimos tiempos están adquiriendo un mayor protagonismo político en colaboración con las secretarias generales de ambos municipios, la rinconera Encarnación Anaya y la coineña Inmaculada Agüera.

Por su parte, en Ronda, esta próxima semana se celebrará la asamblea local y si no hay acuerdo entre las partes se presentarán dos candidaturas: la encabezada por la actual secretaria general y alcaldesa, Teresa Valdenebro, y otra que podría estar liderada por la que fue regidora Isabel Aguilera. Aunque el ambiente interno está menos caldeado que en otras ocasiones, será una de las primeras pruebas de fuego para el secretario general socialista, José Luis Ruiz Espejo. Valdenebro ha sido la apuesta de la anterior dirección provincial y de la actual. El escenario se puede volver muy complejo para los socialistas en un municipio con un voto muy volátil en los últimos años sise produce una victoria de Aguilera y se crea una bicefalia en la Ciudad del Tajo.

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