Oprah 2020

La presentadora de televisión es el arma más poderosa que tienen los demócratas para llegar a la presidencia

Txema Martín
TXEMA MARTÍN

La última ceremonia de entrega de los Globos de Oro ha dejado un poso en la moral estadounidense que va más allá de los premiados y que incluso traspasa el rechazo al acoso sexual y al machismo que suscitó que casi todos los invitados a la gala fueran vestidos de negro. Si por algo pasará a la historia la gala del lunes será por constatar que el Partido Demócrata tiene una esperanza para arrebatar la presidencia a Donald Trump en las elecciones de 2020: Oprah Winfrey.

No es la primera vez que se pone encima de la mesa la candidatura de Oprah a la carrera presidencial de Estados Unidos pero ahora esta posibilidad ruge con más fuerza que nunca. El emocionante 'speech' de aceptación del premio a toda su carrera ha sido analizado por muchos medios como una especie de 'discurso presidencial', y también muy bien visto por muchos votantes anglosajones tan sensibles a los eslóganes y la capacidad oratoria de los candidatos. La candidatura de Oprah ha pasado a formar parte de una política ficción a ser tomada en serio no ya en los mentideros de internet, sino en medios como NBC, que tuiteó (y después borró) un mensaje de apoyo «a la futura presidenta», 'The Washington Post' o la CNN, que ha informado que desde esta mañana Oprah está «pensando firmemente» presentarse a las primarias. Aquí puede sonar a broma pero ayer en Estados Unidos no se hablaba de otra cosa. ¿Acaso no parecía cachondeo que un tipejo como Trump pudiera llegar a ser presidente? Allí la industria del espectáculo, que funciona como avanzadilla moral para la América profunda, se volcó de forma unánime en la candidatura de Obama (no así en la de Hillary Clinton) y de hecho muchos analistas coinciden en señalar que el apoyo de Oprah fue decisivo en los estados más complicados para los demócratas, un favor que el entonces presidente devolvió al otorgar a la afroamericana una Medalla Presidencial de la Libertad, la mayor distinción que el Gobierno norteamericano puede conceder a un civil.

El movimiento de los demócratas, que ahora mismo barajan más de una docena de posibles candidatos para 2020, podría tacharse de desesperado y de aportar continuidad al proceso de frivolización de la política que ha encontrado su punto álgido con Trump, a quien el hecho de tener nula experiencia en la Administración, junto a la peligrosa idea de que hay que gobernar la economía del país como si de una empresa privada se tratase, jugó a su favor frente al estigma de burocracia de los Clinton. Ahora Oprah es el arma más poderosa que tienen los demócratas para llegar a la presidencia. Muchos americanos están avergonzados de la Administración Trump y consideran que Oprah, a quien todo el mundo adora, podría apaciguar la imagen bravucona, ordinaria y poco diplomática de la actual presidencia. Ya han circulado varias encuestas serias que señalan que la presentadora ganaría con cierta facilidad las elecciones. Esperamos varios años divertidos en política internacional: el apocalipsis está cerca.

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