Nuvi de la mort

La rotonda

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

He visto a muchos ministros cantar el 'Novio de la Muerte', que sólo los que no saben mucho de esto dicen que es el himno de La Legión, cuando no lo es, sino una canción legionaria unida a la historia y a la leyenda del Tercio. He visto a ministros de UCD, del PSOE y del PP cantarlo, al unísono con decenas de miles de personas, bien por la mañana o por la noche en el Jueves Santo de Málaga. He visto a centristas, socialistas y populares, pero también a comunistas, con lágrimas cargando sus ojos, que no sus rifles o sus pistolas, por la emoción de lo que vivían. En Málaga, cada Jueves Santo, todo un pueblo canta con La Legión al Cristo de Mena, y lo hace entonando el 'Novio de la Muerte', la verídica historia de un soldado, del cabo Baltasar Queija de la Vega, el primer legionario que perdía la vida en un hecho de armas en África, el 7 de enero de 1921 en una encerrona de los rebeldes contra el Ejército español. En su bolsillo se encontraron unos versos llenos de emoción y sentimiento. Cuentan que acababa de enterarse de la muerte de su novia, y en esas confidencias íntimas que se hacen al compañero en las largas esperas campamentales de una estrellada noche africana, había confesado: «¡Ojalá la primera bala no tarde mucho y sea para mi corazón, para reunirme pronto con ella!»... Ese cuplé que se estrenara en el Vital Aza malagueño por Lola Montes es el que da vida a una leyenda, el que está unido a una tradición, a una seña de identidad, a una forma de sentir y de vivir. Ese 'Novio de la Muerte' es mucho más que un canto, es ya un singular vínculo de la ciudad de Málaga con el que es Patrono y Protector de La Legión, la misma fuerza de nuestro ejército que ahora vela por nuestra Constitución y actúa como tropa de paz en los rincones del infinito más extraño en condiciones hostiles jugándose todos la vida. La vida es lo que cada Semana Santa se entona al cantar el 'Novio de la Muerte', pero para comprender eso hay que tener la cabeza amueblada y no ser una fanática. Los independentistas catalanes que intentan vender al mundo que España 'los oprime', y que España es un estado fascista, lógicamente, no pueden entenderlo. La senadora de ERC, señora Mirella Cortés, hizo un ataque al Gobierno y a los ministros que estuvieron el Jueves Santo en Málaga viendo al Cristo de la Buena Muerte y dijo tal cantidad de sandeces que merece la pena que las olvidemos pronto: «Muestra de nacionalcatolicismo», «honrar los mejores tiempos del No-Do», «indudable guiño a Millán Astray, fundador de La Legión», imagen ofrecida «esperpéntica y berlanguiana», para agregar que sintió vergüenza por todo ello. Ella, la susodicha, no siente vergüenza por el daño que le están haciendo a Cataluña y a España, o por insultar a quien lleva una bandera española, o por intentar que nadie hable en castellano... Ella no siente vergüenza de que nos avergoncemos de los lazos y de los globos amarillos, o de las actuaciones de todos sus compañeros por el show que han montado para fastidiar a todo un país... Yo siento vergüenza de sus palabras también y no quiero que venga a Málaga en Semana Santa. Para nada. Ya somos muchos y no cabemos para cantar el 'Novio de la Muerte', 'Nuvi de la mort' en catalán, creo...

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