El nuevo hospital

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

La Consejería de Salud ya tiene en su poder un informe, compuesto por más de 300 páginas, sobre dónde y cómo debe construirse el nuevo hospital público en Málaga capital. Los expertos que se comprometieron a elaborar el documento han cumplido con parte de su trabajo y, aunque aún no han concluido su tarea, lo fundamental está terminado. El proyecto, que fue adelantado por este periódico el pasado mes de octubre, sostiene que el lugar idóneo para levantar ese centro hospitalario son unos terrenos situados detrás del Materno Infantil, donde en su tiempo estuvo la Casa Cuna y ahora se encuentra el centro de innovación social La Noria de la Diputación Provincial. Hasta aquí todo bien. Los expertos se han pronunciado y han hecho lo que se les pidió. La propuesta entregada a Salud se ha debatido y cuenta con un consenso amplio (unas 300 personas han participado). A partir de este momento, es la Junta de Andalucía la que tiene que manifestarse y, tras estudiar en profundidad los pros y los contras, decir si está de acuerdo con la ubicación que se indica en el documento. Si hay luz verde, que es lo lógico, no cabe más que un camino: acelerar todos los trámites para que las obras comiencen a la mayor velocidad posible y, evidentemente, fijar negro sobre blanco una cantidad económica en los presupuestos que garantice la viabilidad del hospital. Que ya se sabe que sin din no hay don de ningún tipo.

Además, la Junta tendrá que llegar a un acuerdo con la Diputación Provincial, que es la propietaria de los terrenos, porque no se puede pretender que el que pone la casa también pague el almuerzo. En esa negociación es imprescindible que prime el interés general y que no haya un choque de egos o que se busque el beneficio propio con tal de hacer la pascua al adversario político. Hablando se entiende la gente. Y aquí el entendimiento es obligatorio. Lo contrario sería lamentable. En principio, la Diputación parece dispuesta a ceder ese suelo, pero con la condición de que no se pierda ni una sola cama hospitalaria actual y que Carlos Haya siga teniendo uso sanitario. Como todo en la vida, habrá gente que prefiera que el hospital se erija en otro lugar. No obstante, esta vez no es admisible marear la perdiz hasta el infinito. Málaga no se puede permitir más indefiniciones ni más retrasos. Ese centro hospitalario debe ser una realidad cuanto antes. Y mientras tanto, Salud tiene la obligación ineludible de mejorar el actual Carlos Haya y de acometer una renovación de equipamientos sanitarios. No cabe otra.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos