El dos es el nuevo uno

Ana Barreales
ANA BARREALES

Seguramente eso de que los cuarenta son los nuevos treinta y los cincuenta los nuevos cuarenta sean consuelos de los que se resisten a cumplir años, aunque siempre es mejor ser viejuno que viejoven. Pero lo que cobra cada vez más sentido es que el dos es el nuevo número uno. No hablo de matemáticas, claro, sino de la lista a las municipales del Partido Popular. Con todo lo que falta ya está trayendo casi tanta cola quién va en el segundo puesto como quién la encabeza.

En el último año empezamos escuchando de boca del actual alcalde que no repetiría, seguimos con «seguramente no», luego fue «sólo si el partido me lo pide», para terminar con «me lo ha pedido y acepto». Ingenuos, pensamos que ya no habría debate de la sucesión hasta que empezara la campaña electoral al menos, pero no ha sido así.

De la Torre ya había dejado caer después de conseguir 13 concejales y perder la mayoría absoluta en las últimas municipales que quizás había jugado en su contra lo de que Elías Bendodo fuera en segunda posición porque mucha gente lo podía interpretar como que estaba pidiendo paso. Hombre, pues no es que se interpretara, es que de hecho era así. Aunque el lenguaje político impida decirlo con esa rotundidad. También es curioso que los que están gobernando tiendan a buscar explicaciones a su desgaste lo más alejadas posible de su gestión. Es humano. Aunque no cabe duda de que los elementos externos también influyen, especialmente cómo cotiza la marca de su partido en ese momento.

El alcalde, en una entrevista en el programa de Manolo Castillo en 101 Televisión volvió a confesar que no estaba claro lo de que Elías Bendodo fuera su número dos y que aunque le parecía válido como segundo, también había otros podrían serlo. Una declaración política que puede traducirse al lenguaje de la calle por algo así: No me apetece un pelo que vaya en el segundo puesto, me voy a resistir todo lo que pueda y, además, no me da la gana decir que podría ir de dos sin más comentarios.

Le faltó tiempo a Elías Bendodo para declarar que estaba pactado que él fuera de número dos, que ha sido así en las últimas elecciones, que el acuerdo existe aunque no se hable de él para evitar debates estériles, que al tema no le han dedicado más de 30 segundos y que él está encantado de ser el número dos y que De la Torre sea el uno. Si lo tradujéramos al lenguaje de la calle sería como decir: Yo voy de número dos que para eso soy el presidente provincial y punto. En cuanto a lo de «estar encantado», quizás se refiera a que ir en el segundo lugar siempre deja margen frente a un posible mal resultado para echar la culpa al candiadato.

En fin, que en breve seguiremos hablando de si va a terminar la legislatura o si dejará el puesto a un sustituto. De momento vamos por el número dos.

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