Si necesitas reguetón, dale

VOLTAJE

Las listas de éxitos jamás han sido muy alentadoras para la cultura de este país

Txema Martín
TXEMA MARTÍN

La lista que ha publicado este periódico con las diez canciones que más escuchan los malagueños ha suscitado un aluvión de reacciones en internet y en redes sociales que como suele ocurrir han venido cargadas de esa desagradable conjunción de indignación y aburrimiento. Ocho de esas canciones corresponden a canciones de raíces latinas y caribeñas, melodías mecidas en ese ritmo repetitivo llamado reguetón y con un espíritu netamente pandillero. La mayoría de las reacciones ha tratado de ridiculizar el nivel cultural de los malagueños. Pese a lo significativo de un informe de hábitos en aspectos culturales o demográficos, se hace necesario relativizar esta lista.

Lo primero que hay que hacer es situar esta lista en un contexto mundial. A veces pensamos que las cosas sólo nos pasan a nosotros. Así sucede con el triste proceso de 'turistificación' de las grandes ciudades: no podemos olvidarnos de que se trata de un fenómeno global. El reguetón no sólo domina la lista de las canciones más escuchadas por los malagueños y 'Despacito' no es la canción del verano en Málaga. Es la canción de 2017 en todo el mundo y no porque la cultura musical de este planeta sea despreciable, sino porque las multinacionales han hecho una apuesta enorme por ella ya que resulta fácil de escuchar, pegadiza, barata de producir, y con la compañía de videoclips y contenidos sexuales sin los que el reguetón no se habría convertido en un fenómeno.

La mayoría de los malagueños no escucha reguetón de forma habitual, lo hace un sector de usuarios de Spotify. Puede que los Beatles, cuya irrupción en el 'streaming' ha sido tardía, jamás vayan a superar el número de reproducciones de Justin Bieber, pero a ver cuál de los dos perdura más tiempo. El rollo latino es sólo una moda pero su incidencia es relativa. También hay que tener en cuenta la tendencia de escuchar canciones sueltas en lugar de discos enteros, una práctica que realizan de forma mayoritaria aquellos con una posición menos curiosa o experimental ante la música. Por eso las listas de discos y artistas más escuchados difieren tanto con cualquier ranquin que mire sólo por las canciones.

Pese a que aquí por ejemplo se escucha más música clásica que la media mundial, las listas de éxitos en España casi siempre han resultado poco alentadoras. No por eso tenemos que demonizar la música latina. Ha habido y habrá cosas peores. Por ejemplo, 'Operación Triunfo' ha hecho mucho daño a la cultura de este país porque degeneró la música en un mero producto, le restó cualquier intención artística y dio una imagen equivocada de lo que supone la interpretación o la creación musical en general. Y, ojo, tampoco podemos confundir el gusto con el criterio. Lo desastroso de todo esto no es que escuchemos mala música, sino que no seamos conscientes de su calidad. Pueden gustarnos algunas canciones que quizás sean una mierda, pero seamos conscientes de ello.

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