La movilidad y el trabajo

Proponemos constituir Consejos de Movilidad en los centros de trabajo y polígonos, con presencia de administraciones, empresas, operadores de transporte y sindicatos, que permita el diálogo y negociación de fórmulas concretas para mejorar la movilidad

La Semana Europea de la Movilidad, del 16 al 22 de septiembre, es para CCOO una ocasión más para poner de relieve las dificultades, ineficiencias y riesgos del actual sistema de movilidad para las personas trabajadoras. El modelo basado en el uso del vehículo particular, con alta generación de emisiones contaminantes, está obsoleto. Teniendo presente que el 66% de los desplazamientos diarios que realizan las personas se producen por motivos laborales, la clase trabajadora debe estar en el centro del debate sobre alternativas a este modelo.

En primer lugar, hay que denunciar los problemas que sufren las personas trabajadoras en sus desplazamientos diarios. La ciudadanía, se ve expuesta a los efectos de la contaminación, que en Europa generan alrededor de medio millón de muertes prematuras anuales. A ello le sumamos la siniestralidad laboral 'in itinere' o desplazamientos para trasladarse al puesto de trabajo, que el año pasado supuso en la provincia de Málaga 3.201 accidentes, dos de ellos mortales. Este año, de enero a julio se han producido 1.920 siniestros, con dos fallecimientos, lo que augura un índice mayor que en 2016.

La conciliación de vida personal, familiar y laboral se ve afectada también por la ineficacia de este sistema, consumiendo un valioso tiempo a diario en desplazamientos, un tiempo no remunerado. Los lugares de alta confluencia de empresas, como pueden ser en Málaga los polígonos industriales, el Parque Tecnológico o el Aeropuerto, presentan dificultades de acceso muy serias, que no son atendidas como deberían por las administraciones públicas, enfrascadas las más de las veces en confrontaciones partidistas. Igualmente es problemático el acceso a los núcleos urbanos, donde se concentran muchas empresas, especialmente del sector servicios. Desde CCOO consideramos imprescindible una plena integración de las políticas de movilidad en la ordenación territorial y urbanística, así como un plan de movilidad compartido por las distintas administraciones públicas con competencias, que dote de coherencia y coordinación a los distintos sistemas de transporte.

El gasto en transporte para las personas trabajadoras, es en muchos casos, muy elevado, además del riesgo de exclusión laboral de aquellas personas que no poseen vehículo propio.

El empleo vinculado al transporte, tanto de mercancías como de personas, han sufrido importantes retrocesos en derechos y aumento de la precariedad. En Málaga, las movilizaciones por un convenio justo en Metro Málaga o en Ferrovial (asistentes de cabina del Ave), son ejemplos de cómo el sindicalismo ha tenido que responder ante el retroceso en derechos en el sector, que se ve lastrado tanto por una cultura empresarial carente de visión de futuro, y por administraciones sin proyectos de inversión en infraestructuras, tanto del Gobierno Estatal como el autonómico.

Por último, la ocupación del espacio urbano, con ciudades y pueblos con un diseño urbanístico pensado por y para el coche privado, supone un lastre para las posibilidades de ocio y esparcimiento de las personas en su tiempo libre.

Las personas trabajadoras, y la ciudadanía en general, necesitan con urgencia un modelo de movilidad sostenible, saludable y eficaz. Comisiones Obreras propone alternativas factibles, que pasan por la intermodalidad, de forma que se articulen distintos tipos de transporte, la incorporación de tecnologías alternativas a los combustibles fósiles, el apoyo y fomento del transporte colectivo, especialmente el público, el fomento del uso de bicicletas, el apoyo al uso de vehículos compartidos... Todas estas iniciativas son viables, siempre que las administraciones y las empresas las fomenten adecuadamente. Proponemos constituir Consejos de Movilidad en los centros de trabajo y polígonos, con presencia de administraciones, empresas, operadores de transporte y sindicatos, que permita el diálogo y negociación de fórmulas concretas para mejorar la movilidad. Además, la lucha contra la siniestralidad 'in itínere' debe tener su reflejo en las evaluaciones de riesgos laborales de las empresas, integrando los problemas de movilidad con la prevención de riesgos laborales, de forma que este crucial tema se sitúe en el centro de la negociación colectiva.

En 2014, la Junta de Andalucía promovió una Ley de Movilidad Sostenible que, desgraciadamente, nunca llegó a aprobarse. Reimpulsar una normativa de calado como esta podría ser la palanca que permitiera modernizar el modelo de movilidad actual. CCOO puede aportar mucho a este cambio, tanto desde el diálogo con las administraciones públicas como dentro de las empresas, donde los representantes sindicales, hacen una labor inestimable en defensa de los derechos laborales, también en el ámbito de la movilidad, denunciando insuficiencias y proponiendo alternativas.

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