Motivos y consecuencias de la retirada de la euroorden contra Puigdemont

Puigdemont debe elegir ahora entre quedarse a vivir en Bélgica un mínimo de 20 años (es lo que tarda en prescribir el delito de rebelión) o regresar a España

JOSÉ MARÍA DE PABLOABOGADO PENALISTA EN BUFETE MAS Y CLAVET

En un primer momento, la decisión de retirar la euroorden que pesaba contra Carles Puigdemont y el resto de exconsejeros fugados en Bélgica ha causado cierto desconcierto en la opinión pública. Pero si analizamos el auto con detenimiento, vemos que la decisión tiene un fundamento y una intencionalidad muy clara.

El principio de doble incriminación permite a la justicia belga restringir la entrega a España de Puigdemont solo para aquellos delitos que estén también tipificados, al menos de manera homogénea, en Bélgica. La aplicación de este principio no iba a ser un problema para la entrega de los exconsejeros huidos por malversación o de desobediencia. Pero en lo que se refiere a la rebelión, la doble incriminación admite ciertas dudas. Existía un riesgo cierto de que la entrega de Puigdemont llevase aparejada la prohibición de juzgarle por rebelión.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la rebelión es un delito de carácter plurisubjetivo, que significa que no estamos ante varios acusados que cometen un delito cada uno, sino ante un solo delito cometido de común acuerdo entre varios sujetos tras un reparto de funciones entre ellos. Ese es el motivo por el que se imputa a todos un delito de rebelión pese a que no todos llevaron a cabo personalmente acciones violentas. Es también el motivo por el que se acumularon en una sola causa ante el Tribunal Supremo todas estas investigaciones. Y, por último, es ese el motivo por el que el magistrado Pablo Llarena concluye que si a algunos de los partícipes -los que están en Bélgica- no se les pudiese juzgar por rebelión como al resto de investigados, el buen fin del procedimiento quedaría seriamente afectado.

El instructor de la causa también tiene en cuenta que Puigdemont y el resto de fugados son candidatos en las próximas elecciones autonómicas, lo que hace previsible que pretendan regresar a España para tomar posesión de sus cargos, lo que permitiría su detención. No olvidemos que la orden de detención en España sigue vigente.

Tras esta resolución, Puigdemont debe elegir entre quedarse a vivir en Bélgica un mínimo de 20 años (es lo que tarda en prescribir el delito de rebelión) o regresar a España. Si regresa, será detenido y juzgado, como el resto de investigados, por todos los delitos que se le imputan, incluido el de rebelión. Si por el contrario se queda en Bélgica, el magistrado siempre puede emitir como mal menor una nueva euroorden que asegure su entrega a las autoridades españolas, aunque sea con las restricciones que imponga el principio de doble incriminación.

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