Sin misterio

OSP no ha comunicado aún si renovará el pacto de gobierno, pero se da por seguro que no habrá cambios

Héctor Barbotta
HÉCTOR BARBOTTAMarbella

COMO en esas películas cuyo guión es tan elemental que permite conocer la identidad del asesino desde la primera escena, Opción Sampedreña entra en los días en los que deberá tomar una decisión sobre si seguirá en el gobierno municipal con un final cantado. La confesión de Rafael Piña durante los días de feria de que su escenario ideal no era el del tripartito sino un gobierno de concentración y la filtración de las reuniones que mantuvo tanto con Ángeles Muñoz y con Elías Bendodo, y de su contenido, abrieron brevemente una pequeña brecha de incertidumbre que no ha tardado en cerrar.

Hace dos años, cuando se decantaron por la alianza de izquierdas para desplazar al Partido Popular, los miembros de OSP adelantaron que se trataba de un acuerdo por dos años, no por cuatro, y que en el ecuador del mandato volverían a sentarse con todos los grupos para decidir cómo completar el periodo. Posiblemente en aquel momento los ediles sampedreños imaginaran una puesta en escena similar a la que protagonizaron, en papel estelar, durante los días que separaron la jornada electoral en que el PP perdió la mayoría absoluta y el pleno de investidura.

Pese a que posiblemente tuvieran la decisión tomada desde la misma noche electoral, los ediles de OSP optaron por situarse en el centro del escenario, mirar a izquierda y a derecha y dejarse cortejar mientras comparaban qué ofrecían unos y otros. Después de haber sido ninguneados desde la mayoría absoluta durante los cuatro años que ocuparon los escaños de la oposición, aquellos días les concedieron la oportunidad de saborear el dulce y frío plato de la revancha.

Al adelantar que no firmaban por más de dos años seguramente imaginaban repetir aquella escena de la primavera de 2015, volver a sentarse con unos y con otros y escuchar nuevamente cómo sus adversarios electorales les regalaban los oídos. Y aunque no es fácil saber qué ofertas han recibido en las reuniones celebradas, el solo dato de la discreción de esos encuentros marcan una nítida diferencia con el escenario de hace dos años. Nadie, pero especialmente el PP, quiere volver a aparecer como figurante en una fotografía en la que el protagonismo lo acapara un partido local de 4.300 votos y dos concejales que disfruta de su momento de gloria.

Los dos ediles de OSP insisten en que la decisión sobre qué harán en la segunda mitad del mandato, que en el rigor del calendario ya ha comenzado, no corresponde a ellos, sino a su Consejo Consultivo, un órgano de 29 miembros cuya composición y agenda son guardadas bajo cuatro llaves como si se tratara de un alto secreto de Estado.

En el partido sampedreño aseguran que la decisión no está tomada, una afirmación que resulta difícil de ser considerada totalmente en serio después de que su portavoz en el Ayuntamiento, el también teniente de alcalde de San Pedro Rafael Piña, admitiera públicamente su absoluta satisfacción con la marcha del gobierno y con el nivel de cumplimiento del pacto.

Seguramente bien aconsejado, Piña se negó el pasado miércoles, cuando el tripartito presentó su balance de gobierno al llegar a la mitad del mandato, a responder a las preguntas sobre qué decisión tomará su grupo ahora que ha llegado el momento de la verdad. Sin embargo, no pudo evitar mostrar su satisfacción con lo realizado, con las relaciones que mantiene con el resto de partidos del gobierno y con el nivel de cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno andaluz en cuanto a las tres actuaciones pendientes en San Pedro: el nuevo centro de salud, el nuevo instituto de secundaria y la pasarela peatonal sobre la carretera de Ronda. También destacó como un gran logro la refinanciación de la deuda que el Ayuntamiento mantiene con la Administración autonómica.

El teniente de alcalde de San Pedro incluso descartó que en una eventual nueva negociación con el PSOE, Opción Sampedreña vaya a pedir nuevas actuaciones de la Junta en San Pedro. Sólo apuntó a avanzar, cuando menos en un estudio, en la idea constituir una Entidad Local Autónoma que aumente el poder de autogestión en San Pedro.

Tanto fue el entusiasmo con el que Piña defendió lo realizado por el tripartito que en la rueda de prensa comenzó a sobrevolar la idea de que la decisión de seguir adelante dos años más ya está tomada.

Tuvo que ser su compañero y presidente de OSP, Manuel Osorio, que no estaba entre los comparecientes, quien interviniera para apuntar que la decisión no corresponde a Piña, sino al órgano colegiado del partido. Demasiado poco como para crear algo de incertidumbre.

Fotos

Vídeos