Mejoras en primaria

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

El adecuado funcionamiento de la atención primaria es fundamental para que la sanidad pública discurra por buen camino. La base y los cimientos tienen que ser sólidos para que el edificio no se resquebraje. La crisis, que tanto daño ha hecho a todos los sectores productivos de España, acentuó los problemas que ya había en los centros de salud. Lo que eran unas décimas se convirtió en una fiebre de 40 grados. Los recortes dejaron en paños menores a una atención primaria que sigue sin levantar cabeza. La enfermedad aguda se ha convertido en una patología crónica. Es mucho lo que hay que resolver para que los centros de salud recobren la salud que nunca debieron perder. Esa tarea recuperadora y sanadora hay que aplicarla sin más dilación, porque si algo no se puede consentir es perder el tiempo cuando hay que poner un tratamiento inmediato. La terapia idónea es llevar a cabo la segunda reforma de la atención primaria. Lo que se realizó con éxito en los años ochenta del siglo pasado se ha quedado más anticuado que las maracas de Machín. Hay que acometer una revolución incruenta e inaplazable que sitúe a los centros de salud en el lugar que les corresponde como puerta de acceso a la sanidad pública.

Hay cuestiones de imperiosa ejecución. La primera pasa por reforzar las plantillas, ocupando las plazas que se quedaron vacías durante los años en que no se cubrieron las jubilaciones, y por ofrecer contratos estables que den garantías y frenen la fuga de médicos y enfermeros a la sanidad privada, a otras comunidades e incluso al extranjero. En segundo lugar, hay que incrementar la capacidad de resolución de la atención primaria con la adquisición de más equipos que faciliten a los facultativos los diagnósticos. En tercer lugar, es imprescindible reforzar la seguridad y la prevención para atajar las agresiones, físicas y verbales, que padecen los profesionales. La provincia de Málaga ocupa el primer puesto de Andalucía en el número de casos de violencia física al personal sanitario. Es trabajo de todos poner fin a esa lacra. En el contexto de dar la voz de alarma de lo que está sucediendo, el Colegio de Médicos de Málaga ha puesto en marcha una campaña de dignificación de la atención primaria con el objetivo de que deje de ser la hermana pobre de la sanidad pública, como dijo el coordinador de esta oportuna iniciativa, José Antonio Trujillo. Para revertir la deficiente situación de los centros de salud el SAS tiene que ejecutar al completo el plan que ha diseñado para mejorar la atención primaria: con más profesionales y más medios. Si no lo hace pronto, todo irá a peor.

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