MálagaConBarcelona

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Unos 200 malagueños se reunieron ayer a las 12 en las puertas del Ayuntamiento para expresar su repulsa por el absurdo atentado terrorista que llenó de sangre y dolor Las Ramblas de Barcelona y destrozó el alma de España. Unos locos desalmados sembraron de muerte la vida de una tarde de agosto cargadas de sol y de fiestas por medio país. Esos malagueños eran sólo una mínima representación de un sentir general, sin duda alguna. Malagueños que incluso lloraron de emoción al 'escuchar' el silencio acompañado por la música de un catalán universal como Pau Casals. Sólo se oía el rezo del rosario de quien todos los días está en las puertas del consistorio protestando por los impuestos. Una bandera española portada por un joven, carteles expresando el lema 'Por la paz y la democracia frente al terror. Málaga con Barcelona', manos abiertas y brazos en alto y mucha tristeza y rabia contenida en los rostros de quienes se dieron cita con las autoridades locales y provinciales para preguntarse ¿por qué? Sí, porque el gran enigma es por qué y para qué. ¿Que había hecho ese niño de tres años?, ¿o ese emigrante andaluz de 60? ¿Cuál es el motivo que puede llevar a un joven de 17 años a matar sin sentido a diestro y siniestro?... Hartos del fanatismo y de quienes lo cobijan. Porque se cobija y se fomenta el fanatismo. Decía uno de los periodistas españoles que más conoce el fanatismo yihadista, que los terroristas que matan en nombre de no se qué dios (es imposible matar en nombre de ningún dios, aunque sea verdad que ocurre) no van a las mezquitas ni salen de sus casas... Se aíslan en internet, en las redes sociales, y allí está su caldo de cultivo, allí se engendra el mayor de los fanatismos y de la subcultura. Esas mismas redes sociales que ayer se llenaron de frases hermosas y conmovedoras, de consuelo y de adhesiones, pero también de descerebrados que forman parte de esa estructura que nos está llevando a los infiernos. Yo no sé si existe el demonio, pero desde luego lo que sí sé es que seguro que tiene cuentas de twitter y de facebook. Ahí metidos, en el submundo de la maldad, se unen en su fanatismo, aprenden a armar una bomba, compran los utensilios necesarios para ello o, simplemente, alquilan las furgonetas para atropellar a seres indefensos... Y si encima llega quienes llaman 'atropello' a lo que es un atentado terrorista, 'lobo solitario' a quien simplemente es un terrorista asesino, o quien culpa al 'facismo capitalista' del hecho, pues entonces, ya, comienzas a comprenderlo todo... Bueno, todo eso y los nuevos 'padres de la ética', los nuevos 'periodistas titulados vía móvil', los que confunden una portada de un periódico o unas imágenes en televisión en un informativo con fotos compartidas por 'whatsApp' entre grupos de amigos, los que se creen poseedores de una verdad absoluta que no existe, sólo en ellos, y piden que se llene todo de fotos de gatos en el colmo de la imbecilidad... ¿Qué querían, un titular de portada del atentado en la primera página del periódico y... una foto de la feria? Si contemplando la belleza se llega a Dios, como decía San Agustín, a través de la realidad de lo ocurrido ayer se llega a los infiernos del terrible atentado. España de nuevo de luto; sí, España, no sólo Cataluña, señor Puigdemont y señora Colau. Y un ruego al señor Alberto Garzón: tómese unas vacaciones en Twitter, muchos se lo agradeceremos de corazón.

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