Málaga World Race

Málaga World Race
La tribuna

Lo que ha sido un gran fracaso de Barcelona puede convertirse en una gran oportunidad para Málaga. ¿Por qué no la Málaga World Race?

LUIS MERINO BAYONA / COPRESIDENTE DE CIVISUR

La inestabilidad política y la falta de apoyo institucional, entre otras, han sido las razones fundamentales por las que Barcelona ha suspendido, camino de perder, la gran regata internacional Barcelona World Race. En 2019 se iba a celebrar la cuarta edición de esta regata interoceánica de veleros que llevaba, dando la vuelta al mundo, el nombre de Barcelona. Pero todo se ha ido al garete por las causas anteriormente expuestas.

Pero, ¿qué es o era la Barcelona World Race?

Es una regata de extrema dureza, que se celebra cada cuatro años y cuya singladura consiste en dar la vuelta al mundo. En la edición ahora suspendida tenía dos etapas, una Barcelona-Sidney y otra Sidney-Barcelona. Pasaba por los cabos de Buena Esperanza (Sudáfrica), Leeuwin (Australia) y Hornos (Argentina), así como por el Estrecho de Cook, con un total de 25.000 millas náuticas de recorrido.

Regata del calendario internacional, con una duración de tres meses, para embarcaciones monocascos de 60 pies (aproximadamente 18 metros de eslora) y vela con palo de 28 metros de longitud. Todas ellas dotadas de las últimas tecnologías y avances en náutica, navegación, materiales, etc.

Ya en la primera edición participaron nueve barcos de España, Francia, Inglaterra, Australia, Estados Unidos, Irlanda y Suiza. En la siguiente edición fueron 14 barcos con más naciones participando en la competición. Y en la actual ya había compromisos de 18 equipos de distintas nacionalidades.

Aquí, en Málaga y Andalucía, gozamos de una clara estabilidad política y, doy por seguro, contaremos con un claro y decidido apoyo institucional.

Un acontecimiento deportivo de esta envergadura necesita concitar muchas voluntades.

En primer lugar, es necesario que el Gobierno de España declare la regata de interés público y que apoye determinadas ventajas fiscales para los patrocinadores del evento. La presencia de numerosos miembros del Consejo de Ministros en las últimas fechas en nuestra ciudad avalan la certeza de que Málaga debe y puede tener este apoyo.

También es necesario que el Gobierno de la comunidad autónoma apoye la iniciativa. A este respecto, el consejero de Turismo y Deporte viene reiterando públicamente la necesidad de traer a Andalucía eventos deportivos de resonancia internacional. Al igual que con el Gobierno de España a nuestra Junta de Andalucía se le pedirá mostrar públicamente su apoyo, lo cual no implica necesariamente importantes apoyos económicos, ya que este tipo de acontecimientos deportivos a nivel mundial concitan el interés de numerosos patrocinadores internacionales.

Este que proponemos supondrá poner el nombre de Málaga y Andalucía en los cinco continentes, en los países en los que estén las puertas de seguridad de la prueba, donde recale la misma y en aquellos que busquen la victoria a través de sus tripulaciones y barcos. Este tipo de prueba internacional, además, tiene garantizado el seguimiento por los medios de comunicación de todo el mundo. Por último, la regata permite organizar reuniones institucionales, empresariales y deportivas en todas las ciudades en las que se recala y vender la marca Málaga a lo largo y ancho del mundo.

También es imprescindible que Málaga apueste por esta posibilidad. Ayuntamiento y Diputación tienen sobradamente demostrado cómo han conseguido poner en valor la marca Málaga, así como su apuesta decidida por el deporte. Nuestro Ayuntamiento debería ser la bandera de la prueba.

Ambas instituciones, junto a representaciones empresariales, Cámara de Comercio y entidades deportivas también deben participar.

La Autoridad Portuaria tiene un rol importante en todo esto. Esta prueba reforzaría poderosamente la imagen de nuestro Puerto y permitiría desarrollar muchas de las actividades previas y posteriores a la regata en sí en sus instalaciones. Pensemos en el village, expositores de patrocinadores, conferencias, instalaciones temporales relacionadas con la regata que podrían albergar en sus muelles.

Por último, considero que el Real Club Mediterráneo puede y debe tener una voz muy autorizada. El club, al que me honré en presidir durante trece años, y con el que en su momento conseguimos atraer a Málaga regatas internacionales de cruceros, ser la sede de la Asociación Española de Clubes Náuticos, formar parte del Consejo de Copa América y conseguir galardones y premios individuales en numerosas competiciones náuticas internacionales, puede y debe, por su historia y tradición náutica, ser animador deportivo del acontecimiento. Ahora, con una reciente nueva junta directiva, emprendiendo su andadura con un programa muy atractivo, considero que nuestro club está en una magnífica disposición para unirse a la aventura.

Debemos luchar por conseguir esta prueba para Málaga y para Andalucía. Porque el impacto económico de la misma rebasa los límites geográficos de nuestra ciudad y nuestra provincia, beneficiando a toda la región. El eje Málaga-Sevilla, que Civisur apoya con sus iniciativas, publicaciones, encuentros, etc., y que representa el 45% del PIB de Andalucía, saldría muy reforzado si se consiguiera atraer el evento, pues sus beneficios excederían de nuestro marco provincial.

Aún más, si conseguimos la próxima edición, ¿por qué Málaga no puede ser la base estable de esta regata internacional para otras ediciones? Si esto se consiguiera, al igual que en otras ciudades que albergan este tipo de acontecimientos, seguro que Málaga sería domicilio permanente de empresas e instituciones relacionadas con la regata, iniciativas de I+D de investigación relacionadas con las técnicas de navegación, materiales, canales de viento, etc.

Si buscamos imagen, ahí la tendremos. Si pretendemos rentabilidad económica, la prueba la garantiza. Si queremos proyección deportiva, esta es una plataforma ideal.

Vamos a por la Málaga World Race.

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