Málaga II también es una oportunidad

Inaugurar es sinónimo de celebrar, estrenar, abrir. Puede ser contradictorio cuando lo que se trata de inaugurar es un centro penitenciario, que se asocia sobre todo a la privación de libertad

MERCEDES MONTERO / ALCALDESA DE ARCHIDONA

A comienzos del año 2010 se planteó desde Instituciones Penitenciarias, con el entonces ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, la necesidad de la construcción de otro centro penitenciario en la provincia de Málaga por el desbordamiento de internos en el Centro Penitenciario Málaga I de Alhaurín de la Torre. Durante un tiempo se estudió la ubicación del nuevo centro en la provincia y, después de varias propuestas, se decidió que el lugar más idóneo, por comunicaciones, condiciones del terreno y facilitación de servicios era el municipio de Archidona. Después de varios estudios se realizó el correspondiente proyecto y se comenzaron las obras que habrían de durar hasta el año 2013.

Este centro está localizado a 5,5 kilómetros de Archidona y está comunicado con el núcleo urbano por la carretera comarcal de Archidona a Villanueva del Trabuco; en una parcela de 361.859 metros cuadrados de instalaciones; cuenta con 1.008 celdas ordinarias y 184 complementarias, y su presupuesto de construcción superó los 100 millones de euros. El centro penitenciario está dotado de seguridad absoluta y tiene todos los medios materiales y personales necesarios para desarrollar sus fines y garantizar una adecuada calidad de vida a las personas en prisión. La construcción del centro ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Archidona en todas sus fases, facilitando su instalación las diferentes corporaciones municipales y sus servicios técnicos y jurídicos por entender que va a servir para dinamizar la economía de la zona y, particularmente, de Archidona. Permanentemente se ha planteado desde el Ayuntamiento la necesidad de mejorar la carretera que une el centro penitenciario con la ciudad, planteando esta actuación como muy necesaria ante la Junta de Andalucía. De igual forma, desde la corporación municipal de Archidona se demanda al Gobierno central la necesidad de la reforma del cuartel de la Guardia Civil, que podría servir como alojamiento a la guarnición del centro penitenciario, así como el necesario aumento de los efectivos de la Guardia Civil de Archidona. En la actualidad el cuartel cuenta con trece efectivos, pero se consideran necesarios, al menos, seis agentes más para reforzar la actividad con garantías. Durante casi dos meses, el Centro Penitenciario Málaga II ha servido como CIE, y en el mismo se internaron a más de medio millar de inmigrantes llegados a las costas españolas. Durante el tiempo que funcionó como CIE, el Ayuntamiento manifestó su preocupación por este uso al Ministerio del Interior, aunque siempre manifestó su colaboración para conseguir el mejor trato a las personas allí internadas y dio facilidades a la Administración central para conseguir que su uso temporal no se alargara en el tiempo y las relaciones con los vecinos fuesen las más correctas posibles. Fueron momentos muy complicados. Ignorarlos hoy tampoco sería lo más adecuado. Hemos sido noticia de apertura de informativos y portada de prensa. No nos complace ese protagonismo. No es justo que el nombre de Archidona sea inherente a problemas que son ajenos a ella. Nuestra historia y nuestra forma de ser demuestran todo lo contrario. Queremos ser solución. Queremos ayudar.

Una vez solventados los desperfectos ocasionados en el centro, se fijó por fin la inauguración, que tuvo lugar el pasado día 26 de febrero.

Inaugurar es sinónimo de celebrar, estrenar, abrir. Puede ser contradictorio cuando lo que se trata de inaugurar es un centro penitenciario, que se asocia sobre todo a la privación de libertad. Desde un punto de vista social, la construcción de un complejo penitenciario lo es todo, menos un éxito. Es síntoma de un problema de la sociedad. Pero, desgraciadamente, son necesarios cuando se realizan conductas penadas por ley. Forma parte de la realidad en la que vivimos, y de esta manera lo entendieron mis vecinos. Archidona en ese momento entendió esta necesidad y la acogió de una manera racional. Se adoptó una decisión que no siempre es fácil de entender, pero los archidoneses/as somos acogedores hasta con las dificultades. Estoy convencida de que puede ser una buena decisión. De entrada se convierte en la empresa más importante del municipio y tal vez de la zona, por eso desde Archidona se espera que la apertura de la cárcel incida positivamente en la localidad por las oportunidades de movimiento económico y social que puedan derivarse de la puesta en funcionamiento de una instalación que es como una pequeña ciudad, con más de 1.000 internos, más de 400 funcionarios de Prisiones, un número importante de miembros de seguridad, con la necesidad de servicios, suministros, alojamientos y apoyos que ello necesita y para lo que Archidona está perfectamente preparada, tanto en alojamientos, viviendas, como en servicios sanitarios, educativos, de restauración y ocio, con una ciudadanía dispuesta a colaborar para hacer que esta instalación sea una oportunidad de desarrollo para Archidona y su comarca. Fue uno de los argumentos fundamentales que justificaron y aceptaron los ciudadanos de Archidona para su construcción. Y, desde luego, yo pondré todo mi empeño para que esto así sea.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos