Por una Málaga más justa

Los impuestos son necesarios, pero solo son justos cuando se aplican con criterios de equidad y progresividad. No vamos a parar hasta que consigamos acabar con la injusticia que suponen las plusvalías

El mes pasado nos encontramos con dos noticias muy positivas para la que está siendo nuestra particular cruzada. Mary y Yolanda, quienes fueron el rostro y la voz del drama de las plusvalías por herencia en Málaga, obtuvieron una respuesta positiva a sus reclamaciones por el cobro abusivo de este impuesto tras el fallecimiento de sus respectivas madres.

Sus victorias administrativas han servido de eco social para quienes han vivido idénticas situaciones en el pasado. Tan sólo en este mes, desde que se conoció la noticia de Yolanda, hemos recibido más de medio millar de solicitudes de revisiones de plusvalías por herencia abusivas. Estos datos revelan una cuestión palmaria, existe una tremenda injusticia tributaria en el cobro de este impuesto. Lo he dicho en más de una ocasión, incluso en esta tribuna que me brinda SUR: los impuestos son necesarios, pero solo son justos cuando se aplican con criterios de equidad y progresividad. Como políticos estaríamos fallando a los ciudadanos que representamos si les hacemos pagar una serie de tributos inasumibles e insolidarios.

Obviamente, el titular de esta tribuna es toda una declaración de intenciones. Nuestra lucha, al menos la mía personal, y la de mis compañeros y compañeras, será la de hacer nuestra ciudad más justa. Hemos conseguido estos pequeños logros con las plusvalías, que presumimos abrirán la puerta a muchas más reclamaciones. Pero aquí no acaba el trabajo para el que hemos sido mandatados por nuestros vecinos y vecinas. No vamos a parar hasta que consigamos acabar con la injusticia que suponen las plusvalías por herencia en nuestra ciudad. Será nuestra bandera, que a nadie le quepa duda.

Más de 15.000 personas se han visto afectadas en los últimos años, pagando cantidades que van desde los 12.000 euros por casas con valores catastrales de hasta 60.000 euros, que es el valor promedio de una casa antigua en nuestros barrios más populares, hay ejemplos aún más flagrantes y onerosos lamentablemente. Como comenté al inicio, el aluvión de reclamaciones en estas semanas me ha hecho ser conocedor de auténticos dramas, algunos desgarradores. Tal es el caso de Carlos, quien en edad adolescente se quedó huérfano y tuvo que hacer frente al pago de plusvalías por más de 3.000 euros al heredar la casa de su madre en Nueva Málaga. Él no pagó ni un euro por impuesto de sucesiones, ya que actualmente se encuentra exento hasta heredar más de un millón de euros por heredero. Pero tuvo que pagar todos y cada uno de los euros que le demandó Gestrisam por plusvalías. Sus abuelos maternos tuvieron que hacer frente a esa deuda para que su nieto no perdiera la casa que tanto trabajo le costó pagar a su hija, para que su nieto no se viera totalmente desprotegido.

El Partido Popular y Ciudadanos han tenido ya oportunidades de sobra para corregir este problema. No les interesa. Más aún cuando leí en este periódico la desgana con que hablaba el alcalde y candidato del PP, Francisco de la Torre, sobre el impuesto de plusvalías por herencia que pagan 1.400 malagueños y malagueñas al mes. Este portavoz y su grupo ha sido responsable, le ha brindado en pleno la oportunidad de cambiar esta injusticia, la respuesta fue la de siempre: no, hoy no toca.

No ha sido la única vez que hemos exigido modificar impuestos o sus líneas de bonificación. En idéntico sentido hicimos con el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) donde los datos que teníamos desvelaban una realidad apabullante, las ayudas que había diseñado el equipo de gobierno tenía un baremo tan estricto que eran inasumibles para las familias. Esto hizo que sólo un 1% de la población accediese a la misma.

Por lo tanto, podemos aseverar, con los datos en la mano, que la eficacia de las ayudas propuestas por el propio Ayuntamiento de Málaga, tanto en plusvalías como en IBI, distan mucho de ser realistas y realmente auxiliar a quien verdaderamente lo necesita. Este equipo de gobierno de derechas practica una política de limosnas que en nada beneficia al malagueño medio, a quien en momentos difíciles se le exige una carga impositiva extremadamente abusiva.

La acción política se ha visto agotada en el pleno municipal. La negativa es patente por parte del Partido Popular. Es el momento de salir a la calle y reclamar esa 'Málaga más justa' que tanto necesitamos. Por la eliminación de un impuesto injusto en caso de herencias, como son las plusvalías, y por unas ayudas que verdaderamente ayuden, como son las del IBI. El Partido Popular, con Juanma Moreno Bonilla, Paco de la Torre y Elías Bendodo, salió a la calle a pedir la derogación del impuesto de sucesiones que sólo pagan los ricos en Andalucía, concretamente un 1% de la población. Hoy, los socialistas, saldremos a la calle a reclamar la derogación de un impuesto, como las plusvalías por herencia, que pagamos todos y todas, concretamente el 95% de los ciudadanos de Málaga, desde Carretera de Cádiz hasta Miraflores, pasando por Cruz de Humilladero o Churriana. La diferencia es obvia. Es el momento de hacerlo visible.

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