¡Hasta luego, Lucas!

La grabación de Chiquito para ‘Mirando al Sur’, en Canal Málaga, fue un día inolvidable en la redacción de SUR. /Salvador Salas
La grabación de Chiquito para ‘Mirando al Sur’, en Canal Málaga, fue un día inolvidable en la redacción de SUR. / Salvador Salas

Chiquito ya pasea con su esposa por la calle Larios del cielo.-El alcalde se hace un kilómetro andando por mitad de una carretera con su maleta para poder llegar a tiempo a ExCel.-¿Qué pasaría en Málaga si para llegar de El Palo a Teatinos se tardaran dos horas?.-AntonioGarrido, el primer teniente de alcalde de Turismo de la historia de Málaga, diseñó la presencia de la capital en las ferias de turismo.-Éxito de convocatoria de Salvador Pendón.

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Pocas personas eran tan queridas en Málaga como Chiquito, así, a secas, como la gente le llamaba y a él le gustaba que le llamaran. En Carlos Haya entraban por urgencias con pocas horas de diferencia a dos malagueños de lujo, cada uno en su estilo, cada uno con su forma, pero con un fondo muy parecido: Chiquito de la Calzá y Antonio Garrido Moraga. A ambos los visitaba el viernes por la noche el alcalde, máximo representante de los malagueños, interesándose por su salud: Chiquito había entrado en sus últimas horas. Garrido lucha por salir adelante. La madrugada del sábado nos dejó sin Chiquito, al que nunca le diremos adiós, sino «¡Hasta luego, Lucas!», uno de sus personajes imaginarios que hicieron reír a España, porque este ‘Fistro de la pradera’ fue capaz de meterse a un país en el bolsillo con su ingenio, su humor y sus chistes, pero también con su forma de vivir. Sus amigos de siempre, Pepe Sánchez Rosso, El Bere o Juan Lara, lo echarán mucho de menos, pero también todos los demás. Tenía el don de unir, de hacer sentir bien a los demás, y eso, más en estos tiempos, es todo un arte. Chiquito lo pasó mal en unos años donde era difícil que nadie en este país lo pasara bien. Pocos programas como el suyo en ‘Mirando al SUR’ en el añorado Canal Málaga. Se nos ha ido un gran tipo, un gran malagueño, que deseaba estar de nuevo con su esposa. Ya estarán cogidos del brazo paseando por la calle Larios de los cielos. Entrando a la izquierda en el restaurante Chinitas, en la primera mesa, queda un gran hueco; el mismo que en todos nuestros corazones. Descansa en paz, amigo. Gracias por todo.

¡Vaya retorno a esta tierra de María Santísima! Tantos días seguidos en Londres tienen que ‘darle un toque ‘british’ a estos Horizontes. Por mucho que se quiera evitar. Los que no están acostumbrados a ver la actividad diaria del alcalde de Málaga se asombran cuando coinciden con Francisco De la Torre en cualquier evento y comprueban el frenético ritmo y la excelente forma física del regidor. Una prueba que dejó asombrado a más de uno estuvo el pasado martes en Londres, con motivo de la World Travel Market. Pero antes refirámonos a Málaga: es más que cierto que lo mejor para comprobar lo bueno que uno tiene radica en conocer de lo que disponen los demás. Los pongo en situación: ¿se imaginan la que se liaría en Málaga si para recorrer una distancia equivalente a la que existe entre El Palo y Teatinos se necesitaran casi dos horas? Pues eso es lo mínimo que se tarda entre la zona de la City y el complejo ferial ExCel, ubicado en una zona londinense que hoy es de plena expansión pero que hace diez años era una verdadera escombrera de edificios industriales en ruina y apenas edificios. Hoy, donde no había nada se construyen con un verdadero frenesí miles de apartamentos y decenas de miles de oficinas, con torres y rascacielos sin que nadie se suicide por ello ni se rasgue las vestiduras, y ya les digo que no hay una sociedad ni una urbe que sepa guardar las tradiciones y el culto a lo antiguo mejor o simplemente igual a la británica... bueno, volvamos al comienzo de este artículo. Ese desarrollo urbanístico sin precedentes en Londres, según reconocen los mismos regidores de la capital, sin embargo no ha ido acompañado con una adecuación de sus infraestructuras: una línea de metro/tren de cercanías antiquísima con estaciones cerradas por obras de reforma y las mismas carreteras y vías de comunicación que cuando no había nada construido. Total, que los miles de participantes, de una u otra forma, en la World Travel Market se vieron atrapados por el caos de tráfico que se sufre para llegar a ExCel. Fue tal el follón el pasado martes, segundo día de feria, que numerosas personas decidieron bajarse de los taxis y vehículos que los llevaban al palacio de exposiciones y recorrer cierta distancia a pie, en muchos casos no inferior a los dos kilómetros. Pues bien, entre los pocos que decidieron esperar pacientes a llegar en el coche la sorpresa fue comprobar que uno de los que decidió ‘coger las de Villadiego andando’ fue el alcalde malagueño, que abandonó su transporte en mitad de una rotonda que bifurca la carretera entre ExCel y el aeropuerto de London City (más de un kilómetro) y recorrer el trecho pie cargado con sus maletas para no llegar tarde a una cita organizada a primera hora en el expositor de Málaga. Con él iban el jefe de Protocolo, Fernando Leguina, y el responsable de la Dirección Técnica de Captación de Inversión Internacional, Marc Sanderson, y les garantizo que pese a la juventud de ambos les costaba seguir el ritmo impuesto por De la Torre cual Indurain en sus buenos tiempos. Eso sí, cuando alguno que otro le preguntó ya en la feria, el alcalde restó méritos a la cosa, pero sí que reconoció que si en Málaga se sufriera este caso de tráfico, «no se adónde me habrían mandado», señalaba en tono divertido a la vez que ‘pelín’ gratificado por lo que supone de reconocimiento. No olvidemos que Francisco de la Torre cumplirá 75 años el próximo 21 de diciembre, o sea dentro de poco más o menos un mes. ¡Ah!, no sólo llegó a tiempo a la reunión, sino que fue el primero en hacerlo.

Sigamos en Londres. La noticia del ictus sufrido por Antonio Garrido Moraga, al igual que en Málaga, fue un verdadero impacto en la World Travel Market, donde el polifacético y erudito profesor fue pieza clave en el ‘reconvertir’ turístico de Málaga, porque no debemos olvidar que Garrido fue el primer teniente de Alcalde responsable de Turismo de la historia de Málaga, y bajo su mandato, conjuntamente con Celia Villalobos, se pusieron las bases de lo que la capital de la Costa del Sol (que entonces, aunque se dijera, no lo era en derecho) es hoy dentro del sector, lo que en aquellos tiempos era una quimera. Bajo su mandato, Málaga decidió apostar por el turismo cultural y de ciudad, y aprovechar al máximo la sinergia de Picasso. Estamos hablando de 1995 hasta el 2000, cuando Garrido, y su jefe de Área, Francisco Gámez, iniciaron la aventura de entrar por derecho en el mapa turístico internacional, y con él al frente por primera vez Málaga dispuso presencia física propia en las grandes ferias, ‘debutando’ en la referida World Travel Market de noviembre de 1995, en una inolvidable edición para quienes tuvimos la suerte de vivirla (entonces era mucha menos gente la que viajaba a estos eventos), porque estar con Garrido siempre era un lujo, pero hacerlo en foros como Londres o Berlín fue un privilegio. Seguro que la Virgen de la Esperanza y el Cautivo (‘su’ Señor de Málaga) le echarán una mano desde allá donde quieran que estén y la recuperación del actual parlamentario malagueño, colaborador de SUR desde los 14 años (cuando tuve la suerte de conocerle), será absoluta. No estamos precisamente sobradas en Málaga de gente como Antonio Garrido. Saldrá adelante, como siempre ha hecho.

En los días de la WTM, otro protagonista de antaño de esta feria londinense, el que fuera máximo responsable de la Diputación, Salvador Pendón, presentó su libro ‘La palabra es mi camino’, con José María Ruiz Povedano como maestro de ceremonias. El acto estuvo cargado de buenos momentos y al mismo asistieron muchos de los que han colaborado con Pendón en su nuevo libro sobre el flamenco: Toti Martín, las hermanas Marian y Virtudes Molina Gámez, Conchi Quesada Ruiz, María José Sánchez Perea, Manuel Pérez Ramos, Evaristo Guerra, Antonia María Samper Hernández, Loreto Izquierdo, Paco Jurado, Adolfo J. Hierrezuelo, Ignacio Carrasco y María Fernández Ruiz. En la parte musical actuaron al cante Juan Francisco Ríos Cabrillana y Alberto Torres, a la guitarra. La presentación corrió a cargo del maestro Antonio Fernández Díaz, Fosforito, «un gran honor», como refirió un feliz Salvador Pendón, quien al finalizar el acto recibió algunos regalos de varios aficionados como discos de vinilo de figuras del cante.

Los beneficios de este libro serán destinados al Asilo de los Ángeles, que por cierto el próximo sábado, día 18, celebrará el pregón del VCentenario de la imagen de la Virgen que preside el asilo malagueño.

De Londres a Málaga, deseando que Antonio Garrido supere este mal trance, y despidiendo emocionado a Chiquito. Todo puede parecer lo mismo, pero nada es igual. Sean felices. Por favor.

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