Vienen curvas

Grandes pequeñas cosas

Ana Barreales
ANA BARREALES

Hacer deporte y llevar un estilo de vida saludable es tan importante en el cáncer como los fármacos. Probablemente hayan oído más veces esa frase, pero la diferencia es que ahora no la dicen «expertos anónimos», sino Emilio Alba, director de Oncología de Carlos Haya y el Clínico, catedrático de la UMA en esta especialidad, y expresidente de la Sociedad Española de Oncología Médica.

La actividad física debería ser obligatoria en las rutinas diarias: igual que se come, se duerme, se trabaja o se va al colegio y se hacen los deberes, se practica ejercicio. Siempre me ha parecido fundamental que los niños crezcan con hábitos deportivos desde pequeños y que vean a sus padres practicarlos, no sólo llevarles a los entrenamientos o ver partidos por la tele o en el campo. Además de por salud, porque les obliga a organizar mejor su tiempo, les enseña a ser constantes y a fortalecer la voluntad, se relacionan con más gente y, encima, se divierten.

Seguramente por eso me han gustado especialmente dos proyectos que se presentaron en Málaga la semana pasada. Y quizás por eso también me indignen tanto los problemas que están teniendo muchos chavales para entrenar baloncesto en sus colegios por las denuncias de ruido.

El primero es un programa pionero en Málaga para enseñar a mujeres operadas de cáncer de mama un estilo de vida activo y saludable, que se ha puesto en marcha en el Clínico con la colaboración de Asamma, la asociación de mujeres mastectomizadas, junto con el SAS, la UMA y la farmacéutica Novartis. Allí reciben terapia física, psicológica y recomendaciones sobre un estilo de vida que reduce los riesgos de recaída.

Probablemente, uno de los colectivos que estén más lejos de la práctica deportiva sean las mujeres mayores del ámbito rural La Diputación de Málaga ha puesto en marcha un proyecto pensando en ellas, para acercar el deporte a mujeres de todas las edades.

Bien por esa 'política de barrio o de pueblo', cercana, que se vende poco, pero que llega a los que tiene que llegar. ¿De qué sirven sesudos debates sobre el futuro de la ciudad si las cosas que no funcionan de nuestro día a día siguen igual de mal? Las administraciones suelen querer resultados rápidos y titulares grandes mejor que la política de tacita a tacita, pero, en el fondo, ésa es la más eficaz. Yo prefiero tener cerca un polideportivo con una o dos actividades dirigidas, preferentemente al aire libre, mejor que un macrogimnasio con mil clases, que hay que leerse la descripción para enterarse de lo que hacen, y de las que te interesa una o ninguna.

Después de leer esto, todos a correr o a andar o a moverse. No hace falta hacer un triatlón ni rebajar marca alguna, se trata simplemente de salud. Y en esto también casi siempre las grandes pequeñas cosas son las más importantes.

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