Mi gimnasta tiene gafas

ROSA BELMONTE

Pasan otras cosas. Hay una gimnasta con gafas. Algo tan insólito como el torero con gafas al que cantaban los de 'No me pises que llevo chanclas'. Morgan Hurd, de 16 años, estadounidense de origen chino, compite con gafas y acaba de triunfar en el Olímpico de Montreal, como Nadia Comaneci. Que sí, que Kareem Abdul-Jabbar, Laurent Fignon o Martina Navratilova también usaron gafas. Pero no daban volteretas en el suelo o en la barra fija, ni hacían mortales en las asimétricas, ni hacían el Yurchenko en el potro. A Morgan las lentillas le irritan los ojos (por nadie pase). No tiene razón Tina Fey cuando dice que se fetichizan las gafas. Que puedes ponérselas a una calabaza podrida y la gente creerá que es sexy. Sí, mujer, como cuando Soraya Sáenz de Santamaría apareció con aquellas gafotas con las que parecía la Vilma de Scooby Doo. Eso le pasará a Edwige Fenech. Sólo pasa cuando ya eres sexy. Morgan Hurd no lo es. Sólo lleva gafas.

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