Frío parlamentario

JOSÉ ANTONIO TRUJILLO

El miedo es el frío que secuestra al hombre. Congela su corazón, nubla su entendimiento, y lo aleja de la realidad. Al miedo sólo se le puede vencer con la valentía y la grandeza de lo humano. Siendo cobardes nunca podemos ser protagonistas de nuestras vidas, sólo mero espectadores.

Este jueves pasado en el Parlamento español, a propósito de la iniciativa del PNV para la derogación de la prisión permanente revisable, el frío se coló entre sus señorías y convirtió a muchos en rehenes de sus miedos patológicos. Es significativo observar dos fenómenos muy curiosos que se están dando entre algunos miembros de nuestra clase política. Cada vez que no pueden articular un discurso político coherente que represente los intereses de los ciudadanos, incluyen en su relato diario arrobas de ideología. A más vacío, ellos responden con más sectarismo. Un fenómeno preocupante que se está también dando cada vez con más frecuencia es que los periodistas quieren ser políticos, y éstos periodistas. Los primeros creen que su audiencia es la sociedad, y ceden a la tentación de querer pastorearla, como hacen con sus contertulios. Los políticos también confunden su papel y, claro, ocurre lo del pasado jueves. Creen que el Parlamento es un plató de televisión, se expresan en él como si estuvieran frente a unas cámaras y reniegan de su obligación de legislar. Su preocupación mayor no es tanto que sus iniciativas respondan o no a las demandas sociales, sino la crítica que harán de ellos los nuevos profetas de la sociedad de la información. No les importa utilizar los peores recursos del periodismo sin alma, para disfrazar su miedo.

El PP y Ciudadanos se quedaron solos en la defensa de la pena de prisión permanente revisable, un instrumento legal que pretende combatir la criminalidad y que está incorporado al ordenamiento de países con democracias plenamente consolidadas como Francia, Italia, Reino Unido, Alemania, Austria, Suiza o Dinamarca. Los diferentes portavoces del resto del arco parlamentario se retrataron en su defensa contra ella. La postura que más llamó la atención fue la del PSOE. Desde que los militantes le otorgaran de nuevo el poder a Pedro Sánchez, cada vez se aleja más de la sociedad a la que pretende representar, que le exige menos ideología y más política. Su postura del pasado jueves se convertirá en su nueva pesadilla permanente no revisable. Ese día recordamos las palabras que escribió Pilar Ruiz Albisu, madre de Joseba Pagazaurtundua, a Patxi López cuando negoció siendo líder del PSE, que pueden definir el estado de shock en el que se encuentra el socialismo oficial en la actualidad: «Dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre».

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