Frío y congelado

José Miguel Aguilar
JOSÉ MIGUEL AGUILAR

El frío está haciendo estragos en la salud de muchas personas y está desnudando las carencias de la sanidad pública andaluza. El juego de palabras es fácil, pues está congelando las ideas de aquellos cuya responsabilidad es evitar la saturación de urgencias, habilitar camas cuando llegan los picos altos propios de estas fechas y procurar una tranquilidad laboral de unos profesionales desbordados por las situaciones límite a las que tienen que hacer frente. Cada día más.

Es verdad que en Málaga no estamos acostumbrados al frío porque la bonhomía de nuestro clima nos permite disfrutar de un tiempo templado casi todo el año -¡bendita tierra!-, pero no es menos cierto que el invierno es sinónimo de mal tiempo, incluso en la capital de la Costa del Sol. Nieve en el interior, temporal en el litoral y marejada en los hospitales por el alto número de enfermos que acuden a ellos en busca de una solución a sus males. Esta es la situación de estas semanas. Lo normal en diciembre, enero y febrero, aunque este año parece que las temperaturas han bajado más de la cuenta, aunque es solo una impresión. Yo, al menos, me estoy abrigando más que nunca; los recuerdos se desvanecen en el frágil baúl de la memoria para espetar que la crudeza de este invierno es histórica. A mí me lo parece, aunque solo sea por la sensación térmica tan desapacible. Desde luego, de niño nunca vi nevar en mi pueblo y últimamente es raro el año que no se ve la sierra blanca en días plúmbeos donde la tristeza ambiental apenas te deja esbozar la sonrisa.

Aunque los termómetros registrasen caídas pronunciadas, es intolerable esta situación de desamparo casi generalizada, hasta el punto de reclamar los facultativos un plan estratégico para paliar el «bestial» déficit de recursos en Málaga. Los médicos resumen así la falta de inversiones denunciadas a lo largo de los años. Falta un tercer hospital y es imprescindible dotar a la zona este de la ciudad de un CHARE, lo mínimo para voltear las deficiencias que arrastra la sanidad malagueña. Se puede estar aterido de frío en tu casa o cuando caminas por la calle, pero no congelado por la desazón de ver colapsadas las urgencias debido a la epidemia de gripe y al ascenso de las patologías respiratorias. No hay que ser muy listo para saber lo que puede ocurrir, solo hay que tener un calendario a mano y repasar lo ocurrido otras veces, y se verá que el mal tiempo no trae nada bueno para la salud.

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