'FITUREAR'

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Mucho me temo que en esta edición de la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) se volverá a los años anteriores a la crisis, en la que desembarcaban en la capital española al calor de este evento responsables políticos de municipios que no tenían ni casas rurales para albergar a turistas y que aún así consideraban esta feria como una cita ineludible. Eso sí, para 'fiturear'. Aunque la situación de las arcas municipales haya mejorado, conviene no caer en una mala práctica que la crisis había extinguido y que con ello se había conseguido avanzar algo, menos de lo deseado, en la profesionalización de este evento. Y es que en esta feria, una de las tres grandes citas de la industria turística del mundo, hay demasiado en juego como para no acudir a la misma con una agenda repleta de contactos profesionales con responsables de agencias, aerolíneas o touroperadores o para viajar a Fitur con proyectos y recursos turísticos con los que ampliar la diversidad de la oferta. Fitur es, sin duda, un gran escaparate para el sector y, por ello, todo lo que no sea contribuir a mejorar el negocio o potenciar los destinos está de más.

Además, esta edición adquiere una mayor importancia en tanto que la recuperación del mercado nacional, para el que los destinos andaluces son los preferidos, es fundamental en un ejercicio en el que el despertar de los mercados competidores del Mediterráneo, como Túnez, Egipto o Turquía, puede mermar el dinamismo de la llegada de turistas internacionales. Y serán los viajeros españoles los que deben tomar el testigo. Hay que sembrar mucho y bien en esta feria para conseguir que el turismo español muestre esos síntomas de fortaleza que años atrás le erigieron en salvavidas del sector.

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