La ola

ESTAR A LA ALTURA

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

La Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) cierra hoy sus puertas tras una edición muy concurrida, con máxima participación de empresarios, un corregible volumen de personas que solo van a 'fiturear', es decir, al postureo, y una gran lección: la presencia de los destinos tiene que estar a la altura del volumen de negocio que representan. En esta edición se ha visto claramente, por el nuevo diseño del expositor andaluz, que las aglomeraciones de profesionales, con momentos en los que se hacía intransitable la zona, se han producido solo en el stand de la Costa del Sol, que tenía las mismas dimensiones que Jaén o Huelva. Un trato igualitario que no se entiende cuando en el mayor escaparate del turismo nacional se le da el mismo protagonismo al destino que representa el 40% del negocio turístico de toda Andalucía que al que no vive de esta industria. La Costa del Sol tiene que estar en estos eventos de proyección mundial a la altura de su poderío en el turismo, y no puede estar al nivel de provincias que serán líderes en otros sectores productivos, pero no en el turístico. Y gracias a que la capital de la Costa cuenta en las principales ferias internacionales, entre ellas Fitur, con un expositor propio, que también, en más de una ocasión, la masiva afluencia de profesionales obstaculizaba el paso entre el pabellón cinco y el siete. Además de que Marbella también estaba fuera del espacio que Andalucía reserva a la Costa. De lo contrario, imposible trabajar. A la vista está que urge un cambio. Es hora de replantearse un principio de igualdad que genera injusticias y una desventaja competitiva.

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