Estabilidad, toda; cheques en blanco, ninguno

Hoy no se dan las condiciones para que apoyemos los presupuestos 2018. No se dan por voluntad política del propio De la Torre, nada que ver con el equipo de Economía

Ciudadanos en el Ayuntamiento ha venido demostrando que es un partido de puentes y negociación. Ha habido ya dos acuerdos de presupuestos; no menos de cuatro expedientes importantes de modificaciones presupuestarias; dos acuerdos de ordenanzas fiscales con un ahorro acumulado de 22 millones para los malagueños, y numerosas muestras de voluntad en asuntos centrales. Y hasta el ecuador del mandato el balance ha sido razonablemente positivo. Si se cumple con Cs, Cs siempre responde y es leal.

Pero hoy no se dan las condiciones para que apoyemos los presupuestos 2018. No se dan por voluntad política del propio De la Torre, nada que ver con el equipo de Economía.

En los últimos meses, constatamos que las cuestiones de la sucesión han distraído al PP de la acción de gobierno. Viendo que se estaban enquistando numerosos asuntos, decidimos, de frente y con lealtad, poner cuatro 'líneas naranjas' antes de sentarnos a negociar los presupuestos: decisión para el futuro modelo de Limasa; desbloqueo del proyecto de un gran parque en Repsol; negociación del conflicto de Bomberos y avances en el Plan Especial del Monte Gibralfaro.

Esas líneas eran tan sólo el plácet para empezar a hablar. Tras varias reuniones, vemos en diciembre que parece haber voluntad y, de buena fe, nos fiamos de la palabra dada. Así que abrimos la fase negociadora, en la que siempre solemos entendernos bien con Economía. Enviamos el 20 de diciembre nuestras 61 propuestas (sociales, ambientales, económicas, urbanísticas, de innovación...). 75 días después, este lunes, no habíamos recibido respuesta alguna. ¿Y qué ha pasado con el devenir de las 'líneas naranjas'? (Casi) nada. Y no vamos a permitirlo.

Mundo Nuevo-Agua, un paseo por la historia

En julio de 2015 pedimos abordar por fases el Plan Especial del Monte Gibralfaro, pulmón y símbolo de la ciudad. ¿Qué hay hoy? De momento, sólo más talas de árboles de la cuenta y descontento vecinal. ¿No es de una falta de voluntad política clamorosa que el alcalde no haya tomado las riendas de este proyecto para conseguir avances?

Hay que reconocer que, viendo la elefantiasis de Urbanismo, Medio Ambiente propuso abordar unas actuaciones de mejora de senderos, la construcción de un tercer mirador y zonas recreativas y de multiaventura. Esas actuaciones se acaban de adjudicar un año tarde. ¿Y por qué un año tarde? Porque Urbanismo le 'tumbó a Medio Ambiente gran parte del proyecto. Mirador, por ejemplo, ya no hay. Dos departamentos que comparten edificio y planta...

¿Y qué pasa con la primera fase de lo que le toca a Urbanismo? Pues seguimos sin proyecto siquiera redactado. Entre otras cosas porque, en su día, hicieron el pliego mal y ahí perdimos otros dos meses. ¿Y cuál es la locura que pide Ciudadanos? Nada menos que un paseo blando, a media ladera, que una Mundo Nuevo con calle Agua, que ponga en valor elementos arqueológicos funerarios y sirva de continuidad hacia la Mezquita de Yabal Faruh (en un sótano de calle Agua, 22). Queremos ese paseo natural y por la historia, que continúe con las zonas de calidad y esparcimiento como la pasarela-mirador de la Alcazaba (reabierta también gracias a los acuerdos de Cs).

Bomberos, ni ético ni estético

El alcalde no tiene ningún interés en el desbloqueo del conflicto de Bomberos. Hemos conseguido que ambas partes se sentaran porque el equipo de gobierno ni se había molestado. Pero se han sentado de mala gana y sin mayor ánimo de resolver este problema de seguridad para la ciudad. Lo único en lo que hay algún avance es en el borrador de un nuevo reglamento (¡el que hay es de 1959!). Pero seguimos sin conocer inversiones pendientes. Y, sobre todo, ¿qué le costaría al alcalde sentarse en una mesa con un colectivo tan importante si lo hace con otros? ¡Qué locura!, ¿verdad?, ¡qué capricho, que Ciudadanos pida un arreglo a un asunto de seguridad crucial para Málaga!

Limasa, ¿y la parte privada?

Nosotros pedimos una decisión sobre el futuro de Limasa. Estamos viviendo una prórroga de un contrato malo y caro que hace 16 años que tenía fecha de caducidad. El PP decidió un modelo híbrido (recogida pública y limpieza, privada, con playas, polígonos y mercados desgajados). Lo hubiéramos querido todo dividido y externalizado, pero, si esa era la decisión, adelante. Pues ahí seguimos en la prórroga, sin convocar consejos de administración, y gastando dinero en camiones y maquinaria. Y del pliego privado, nada. ¿Qué esperamos, a agotar mandato? Así que sí, otro de los 'caprichos' de Cs es querer superar de una vez esta etapa de pésima gestión y ciudad sucia que ha conllevado esta Limasa III.

Repsol. Cumplen, de momento

En Repsol, otro exponente de buena voluntad nuestra, dijimos: El mercado no muestra interés en torre alguna y los derechos de la Sareb (el banco malo) deben ser respetados, así que antepongamos un gran parque de 130.000 metros cuadrados y luego ya veremos. Y, de momento, hay dos empresas analizando las aguas subterráneas y el subsuelo para ver cómo se efectúa la descontaminación. De momento, nos fiamos.

Así que estabilidad, siempre, pero regalos, ninguno. Y del cumplimiento con nosotros durante este mandato extraeremos conclusiones para el siguiente. Y, ojo, que los resultados pueden estar muy abiertos.

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